COSTA RICA-IGLESIA
San José, 15 may (ACAN-EFE)- La Superintendencia General de entidades Financieras de Costa Rica (Sugef) denunció a la Conferencia Episcopal de la Iglesia católica costarricense ante el Ministerio Público por el delito de intermediación financiera ilegal, informaron hoy fuentes judiciales.
La acusación fue presentada el miércoles por el superintendente general, Óscar Rodríguez Ulloa, ante la Fiscalía Adjunta de Delitos Económicos y Tributarios, según confirmó hoy a Acan-Efe un portavoz del Poder Judicial.
Esta denuncia es el resultado de una investigación de la Sugef sobre las actividades financieras de la iglesia en el país, el cual concluye que la Conferencia Episcopal realizó intermediación financiera por captación e inversión de dinero, actividad para la que no está autorizada.
La Conferencia Episcopal emitió hoy un comunicado en el que afirma que los movimientos de dinero cuestionados por la Sugef obedecen a un desfalco financiero, del cual la fue víctima, pues las operaciones se realizaron sin el conocimiento de los obispos que la integran.
Además, añade el comunicado, los jerarcas de la iglesia no se referirán más al tema por ahora, por respeto al proceso judicial.
La Sugef había detectado anomalías en el manejo de los recursos de la iglesia desde el 2004, y en ese año ordenó a la Conferencia Episcopal cesar la intermediación y devolver el dinero que había captado.
En esa ocasión, las autoridades católicas asumieron el compromiso de no captar más recursos del público y la Sugef no envió el caso al Ministerio Público.
El pasado 11 de abril, una investigación del diario local "La Nación" reveló que con posterioridad a esa orden de la Sugef, en las cuentas bancarias de la Conferencia Episcopal se continuó recibiendo dinero de inversionistas costarricenses y extranjeros para realizar operaciones de préstamo y para invertirlo a través del Grupo Empresarial Sama S. A.
La investigación periodística reveló, además, que en esas cuentas se captó dinero de Giovanni Bondaz, un político italiano cuestionado por las autoridades judiciales de ese país.
De los recursos de la Iglesia se prestaron tres millones de dólares a Anna Moscarelli, una empresaria suiza que, en los años 90, administró fondos de empresarios y políticos italianos relacionados a la organización mafiosa "Cosa Nostra".
Según la investigación de la Sugef, a pesar de la advertencia hecha en 2004 a la iglesia, entre marzo del 2005 y agosto del 2007, en las cuentas de la Conferencia Episcopal se recibieron 168 captaciones de dinero, tanto en colones como dólares.
La Superintendencia sostiene que la captación de inversiones particulares era una actividad habitual que la Conferencia Episcopal asumía por su cuenta y riesgo, para destinar esos fondos a dar créditos y a realizar inversiones a través del Grupo Sama.
En su denuncia, el superintendente Rodríguez indica que la junta directiva de la Conferencia Episcopal alegó que esas operaciones se hicieron sin su conocimiento y que la Sugef no encontró evidencia que contradiga esa afirmación. ACAN-EFE nda/aic
Terra/EFE