Internacional
Por Michael Kahn
GINEBRA (Reuters) - Francia es el primer país de la Unión Europea (UE) que informa una nivelación de las tasas de obesidad infantil, lo que sugiere que los programas de alimentación saludable y la prohibición de las máquinas de golosinas en las escuelas están dando sus frutos, informaron el jueves investigadores.
Los resultados de dos estudios separados sobre niños en edad escolar indicaron un cambio en Francia después de décadas de aumento de la enfermedad entre los chicos, indicaron expertos en el Congreso Europeo sobre Obesidad 2008.
"Las tasas de niños que tienen sobrepeso están llegando a una estabilización general en Francia en todos los contextos socioeconómicos," señaló Sandrine Lioret, epidemióloga de la Agencia Francesa de Seguridad Alimenticia, quien dirigió una de las investigaciones.
La obesidad es un problema central en todo el mundo, que aumenta el riesgo de padecer diabetes tipo 2, cáncer y enfermedad cardíaca en la adultez.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que a nivel mundial alrededor de 400 millones de personas son obesas, incluidos 20 millones de niños de menos de 5 años.
Muchos gobiernos occidentales, donde la obesidad es un problema mayor, adoptaron en los últimos años programas para promover la alimentación saludable y estilos de vida que eviten a los chicos crecer con sobrepeso y obesidad.
Los hallazgos franceses son importantes porque muestran que las políticas gubernamentales son una herramienta clave en la lucha contra la obesidad infantil, dijo Tim Lobstein, director del Grupo Internacional contra la Obesidad, en Londres.
No obstante, el experto advirtió que sólo el tiempo dirá si los resultados obtenidos en Francia son momentáneos o parte de una tendencia a largo plazo.
"La ola (de obesidad) seguirá creciendo en la mayoría de los países europeos," dijo Lobstein.
Francia se encuentra en un término medio en lo que respecta a las tasas europeas de obesidad infantil. Las menores cifras se registran en Escandinavia, mientras que las mayores se observan en las naciones más pobres del sur del continente, indicaron los investigadores.
En uno de los estudios, el equipo de Lioret mostró que no había habido un cambio significativo en las tasas de prevalencia de obesidad entre los niños de 3 a 17 años en sondeos realizados con ocho años de diferencia.
La otra investigación, del Instituto Nacional Francés de Control Sanitario, reveló que la cantidad de chicos obesos de 7 a 9 años se mantuvo estable, alrededor del 18 por ciento, entre el 2000 y el 2007.
Según los investigadores, las políticas gubernamentales parecen estar jugando un papel importante.
Una preocupación, sin embargo, es que aún cuando la tasa general se estabilizó, los niños pobres eran hasta tres veces más propensos a ser obesos, comparados con los pequeños de familias más acomodadas, añadieron los especialistas.
(Reporte de Michael Kahn; Editada en español por Ana Laura Mitidieri)
Terra/Reuters