Tomar como prueba
Ecuador rechazó tomar como pruebas en su contra los supuestos archivos electrónicos de las FARC examinados por la Interpol y que según Bogotá vinculan al gobierno de Rafael Correa y al de Caracas con esa guerrilla, dijo el viernes el ministro de Justicia Gustavo Jalkh.
El funcionario justificó la posición ecuatoriana aduciendo que Bogotá rompió la cadena de custodia de las computadoras del abatido líder insurgente Raúl Reyes, recuperadas supuestamente durante el bombardeo colombiano del 1 de marzo en Ecuador.
"Una vez que se ha roto la cadena de custodia todo lo que se desprende con posterioridad tiene total descrédito (...) Por lo tanto todo lo que se diga ahí, lo que diga la computadora no puede ser el único factor de prueba", afirmó Jalkh al canal Teleamazonas.
En ese sentido, planteó que Colombia "busque otros elementos de prueba, objetivos" que empaten con la información de los ordenadores, porque lo que "diga la computadora es absolutamente sin ningún valor y sin peso".
El jueves la Interpol aseguró que los archivos presentados por Colombia provienen "de un campamento terrorista de las FARC", y descartó que los mismos hubieran podido ser modificados, según el jefe del organismo, Ronald Noble
No obstante, aclaró que el informe de los peritos advierte que la verificación realizada "no implica la validación de la exactitud de los archivos de usuarios que contienen, ni de la interpretación que cualquier país pueda hacer de dichos archivos".
Antes de conocerse el pronunciamiento de la Interpol, Bogotá filtró unos correos electrónicos en los que se asegura que las FARC aportaron recursos a la campaña del presidente Correa, así como dan cuenta de supuestos nexos del ministro de Seguridad, Gustavo Larrea, con esa organización.
El mandatario ecuatoriano ha negado cualquier vínculo con los rebeldes mientras mantiene en suspenso el restablecimiento de relaciones políticas con Colombia, rotas desde el 3 de marzo.
Terra/AFP




