América Latina
Tres policías acusados de asesinar a dos hermanos cuyas muertes originaron la conmemoración anual del llamado día del combatiente, fueron condenados a penas de entre 10 y 15 años de prisión el viernes.
El juez Carlos Gajardo condenó a 15 años al cabo Jorge Marín Jiménez; al capitán y jefe de la patrulla policial Alex Ambler Hinojosa y el cabo Francisco Toledo Fuentes recibieron una condena de 10 años. Los tres policías se encuentran actualmente en retiro.
Los hermanos Eduardo y Rafael Vergara Toledo fueron detenidos por una patrulla policial durante una protesta contra la dictadura de Augusto Pinochet, el 29 de marzo de 1985.
Según la investigación judicial y el dictamen del juez Gajardo, los tres policías detuvieron a los hermanos, los balearon y luego remataron a uno de ellos al interior de un vehículo policial.
La investigación determinó que Eduardo Vergara, de 20 años, fue asesinado por la espalda, mientras su hermano Rafael, de 18, fue herido y trasladado a un vehículo policial, donde el cabo Jorge Marín lo remató con un balazo en la nuca. Luego los dos cuerpos fueron abandonados en la calle de la combativa Villa Francia, en un municipio obrero, donde ambos vivían.
El caso conmovió al país por la forma en que fueron ultimados y porque en 1988 otro de los hermanos, Pablo, fue ultimado presuntamente por la policía secreta chilena la que sostuvo que falleció al manipular una bomba.
Los asesinatos de los hermanos Vergara Toledo, que militaban en el ultraizquierdista Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), originaron que cada 29 de marzo sectores izquierdistas conmemoren el "día del combatiente". Durante los actos en esa fecha ocurren serios disturbios, principalmente en barriadas populares.
Terra/AP