El Mundo
A medida que se intensifica la violencia en Afganistán, Estados Unidos responde preparándose para enviar más soldados. Pero no está claro qué resultado dará la estrategia en un territorio vasto y escarpado donde es fácil esconderse y donde prevalece la desconfianza ante la presencia de soldados extranjeros.
Los dos candidatos presidenciales estadounidenses han propuesto enviar más fuerzas para luchar contra la insurgencia talibán en Afganistán, donde más soldados extranjeros han muerto en los dos últimos meses que en Irak.
El demócrata Barack Obama, cuya visita a Afganistán el fin de semana subrayó la creciente importancia de este país, desea transferir aquí 7.000 soldados estadounidenses desde Irak. Su oponente republicano John McCain no ha especificado cuántos soldados más enviaría.
El secretario de Defensa, Robert Gates, ha sugerido una aceleración en los planes de transferir fuerzas de Irak a Afganistán el año próximo. El almirante Mike Mullen, titular de la junta del estado mayor conjunto, dice que el refuerzo ayudaría a combatir a los insurgentes que se filtran por la frontera paquistaní.
Además de soldados, el Pentágono desea enviar 800 vehículos blindados a Afganistán para protegerse del escalamiento en ataques suicidas y bombas callejeras. La OTAN busca más helicópteros y unidades de combate de los socios europeos, cada vez más reacios a combatir en el convulsionado sur afgano.
Estos planes se suman a un refuerzo que ya se está llevando a cabo en Afganistán. Aquí hay 60.000 soldados extranjeros, incluyendo 36.000 estadounidenses, luchando contra una insurgencia que está en su máximo poderío desde que el régimen talibán fue derrocado hace más de seis años. En el 2003 había 10.000 soldados estadounidenses cuando empezó la guerra en Irak.
El portavoz de la OTAN Mark Laity dijo que la alianza militar puede despachar ahora más patrullas e instalar bases pequeñas en los valles montañosos cerca de la frontera con Pakistán para permitir que los soldados traten de establecer relación con los aldeanos en zonas que tienen poco contacto con el gobierno afgano.
Laity dijo que la alianza también trabaja en estrecho contacto con las tropas fronterizas paquistaníes y usa cada vez más "medios técnicos" para vigilar la frontera, en aparente referencia a aviones no tripulados y sensores enterrados en pasos montañosos.
Pero los líderes afganos locales en la frontera consideran que el refuerzo de tropas extranjeras sólo empeorará la situación, según dijeron a la AP.
Terra/AP