Salud
A medida que la masa parecida a un tumor se extendía a lo largo del rostro de Marie Casseus, los vecinos de la muchacha en Puerto Príncipe la evistaban y la llamaban 'animal', pero sus padres se negaban a perder las esperanzas de que hallarían algún médico dispuesto a atenderla.
MIAMI, 14 dic 2005.- Su deseo se hizo realidad el martes, cuando doctores del Hospital Infantil Holtz en Miami se preparaban para efectuar una innovadora operación con el fin de retirar el crecimiento de siete kilos que se ha apoderado del rostro de la alguna vez bella adolescente.
"Yo no tenía esperanzas en Haití", dijo la madre de Marlie, Maleine Antoine, a los médicos por medio de un traductor durante una conferencia de prensa en el hospital. "No sé cómo agradecerles esto. Desde que llegué al aeropuerto, la recepción que tuvimos. Me siento contentísima".
Antoine dijo que no sabía a quién recurrir hasta que descubrió la organización sin fines de lucro Good Samaritan for a Better Life ("Buen samaritano para una vida mejor"), que trajo a Marlie, de 14 años, a Estados Unidos para recibir tratamiento.
El padre de Marlie trabajaba como jornalero, pero en los últimos meses había tenido dificultad en encontrar un trabajo. La mayor parte del dinero que ganaba era para buscar ayuda para Marlie y para mantener a los otros dos niños de la familia.
Es la primera operación de muchas a las que debe someterse Marlie. La adolescente padece una forma poco común de displasia fibrosa poliostótica, una enfermedad genética no hereditaria que provoca que el hueso se convierta en una especie de "gran tazón de gelatina con algo de hueso dentro", según el doctor Jesús Gómez, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Miami, uno de casi una decena de especialistas que llevarán a cabo la operación de 14 horas.
Terra/AP