Damnificados Wilma
Activistas hispanos denunciaron tratos discriminatorios de inspectores de FEMA hacia decenas de familias latinas en comunidades aledañas al Lago Okeechobee (Florida) que fueron azotadas por el huracán "Wilma".
Orlando, 14/Dic./2005.- "Hemos documentado más de 200 casos donde se cometieron algún tipo de abuso o discriminación hacia los trabajadores agrícolas que viven en los parques de 'trailers' (casas móviles) de la zona sólo porque no hablaban bien inglés o hasta por sus creencias religiosas", declaró a EFE Tirso Moreno, coordinador de la Asociación de Trabajadores Agrícolas de Florida (FWAF).
El dirigente se reunió el martes en Belle Glade, una de las comunidades afectadas, con funcionarios de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), para plantearles su preocupación ante lo que considera un problema de discriminación "más grave de lo que parece".
"La gente que no tenía miedo fue la que salió a decirnos que no estaban conformes con las evaluaciones y el trato que les dieron los inspectores de FEMA, pero estamos seguros que hay mucha más gente que tuvo problemas y no se atreve a hablar", agregó el activista.
De acuerdo con Moreno, voluntarios de la organización que recorrieron durante dos días las comunidades de Belle Glade, Pahooke, South Bay y Houston, al suroeste del estado, documentaron 218 quejas de familias que alegan fueron discriminadas o no les otorgaron la ayuda que merecían.
Tras el azote de "Wilma" al sur y centro de Florida en octubre pasado, cientos de familias que trabajan en el campo no sólo perdieron sus empleos, sino también las viviendas o casas móviles donde residían.
"Vamos a seguir documentando las denuncias hasta que las autoridades de FEMA hagan algo por arreglar el problema en las comunidades afectadas", dijo Moreno.
Terra/EFE