América Latina
06/01/2006 - 15:53(GMT)
El presidente Alvaro Uribe afirmó que algunos dirigentes de la oposición tratan a las FARC "como delicadas quinceañeras" y no consideran que son responsables del secuestro de decenas de personas que intentan intercambiar por guerrilleros presos.
"No nos podemos olvidar de que estos bandidos de las FARC, no solamente son secuestradores, sino que han engañado al mundo", agregó Uribe en declaraciones el jueves a la radio 1.040 de Popayán, la capital del departamento del Cauca.
Aparentemente, respondió así al opositor Horacio Serpa, quien el miércoles acusó a Uribe de usar con "fines politiqueros" la oferta de despejar militarmente el municipio de Pradera, al suroeste de Colombia, para que el gobierno y las FARC negocien el intercambio de 59 dirigentes, policías y militares colombianos y tres estadounidenses por guerrilleros encarcelados.
Serpa, que aspira a enfrentar a Uribe como presidenciable por el partido Liberal en las elecciones del 28 de mayo, aseguró en conferencia de prensa que el acuerdo humanitario no se concreta porque "las FARC han sido intransigentes y el gobierno ha actuado con desidia y politiquería".
Las FARC afirmaron esta semana que "con Uribe no habrá acuerdo humanitario" y aseguraron que el mandatario "echó por el despeñadero" una propuesta de Francia, Suiza y España, de celebrar reuniones sin la presencia de militares ni guerrilleros, bajo la supervisión de 40 observadores internacionales en Pradera.
Aunque el comunicado de las FARC, aparentemente, cerró la puerta para la negociación, Uribe declaró que si la guerrilla cambia de posición y hace "un buen gesto", el gobierno negociará la suerte de los secuestrados, entre quienes figura la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.
El gobierno francés anunció que persistirá en buscar la liberación de Betancourt, que también es ciudadana francesa y sus compañeros de cautiverio.
El canciller de Francia, Philippe Douste-Blazty, visitará pronto Colombia para activar las gestiones de la negociación, para terminar con el cautiverio de hasta ocho años en las selvas de Colombia de los secuestrados.
Uribe, que espera las gestiones de los europeos, reiteró que a los guerrilleros "no se les puede seguir tratando como si fueran unos angelitos y que el malo siga siendo el gobierno".
Las FARC, la mayor y mas antigua guerrilla de Colombia, mantiene una escalada de violencia desde hace varias semanas, que dejan hasta ahora más de 30 militares y 8 policías muertos.
Además, los rebeldes impusieron, bajo amenazas de incendiar vehículos, restricciones de tránsito en los departamentos de Putumayo, en la frontera con el Ecuador, y Norte de Santander, en la frontera con Venezuela.
Terra/AP