OBESIDAD
Las madres latinas de Colorado tardan en reconocer la obesidad de sus hijos, y sólo lo hacen cuando la situación es evidente e inevitable, revela un reciente artículo de una doctora de la Universidad de Colorado (CU, siglas en inglés).
Denver, 23 ene 2006.- La investigación realizada por la doctora Susan L. Johnson y que aparece en el artículo "Sobrepeso en niños pequeños: Motivando a padres y Guardianes" indica que las madres latinas tienden a no percibir el sobrepeso de sus hijos hasta que la obesidad infantil causa "problemas funcionales" para las progenitoras.
TerraSegún Johnson, las madres latinas finalmente admiten que sus hijos tienen sobrepeso cuando ya no encuentran ropa o pañales de las tallas que les corresponderían por su edad, o cuando los pequeños no entran en el asiento para niños del carro.
Para Jonhson, directora del Laboratorio de Nutrición Infantil en el Centro de Ciencias Médicas de CU-Denver, las madres latinas insisten que el sobrepeso no es un problema, y sólo cambian de actitud cuando su hijo comienza a ir al jardín de infantes o a la escuela y los compañeros hacen bromas sobre la obesidad del niño.
Otro elemento revelador sobre la manera en que las madres hispanas ven a sus propios hijos es el hecho que evitan usar palabras como "gordo" u "obeso", y prefieren hablar de "rellenito" o "pasadito de peso".
"El punto de vista prevalente de estas madres es que está bien que los niños sean gordos si nadie los ve fuera de la familia y si la gordura no genera comentarios negativos", sostuvo Jonhson.
La situación, creada ante todo por factores culturales, genera potenciales problemas para la salud de los niños afectados, ya que, como las madres no reconocen el sobrepeso, se retrasa el inicio del tratamiento y se aumenta el riesgo que el niño padezca de obesidad también en su vida adulta, explicó Johnson.
Terra/EFE