Estados Unidos
Las órdenes para las protestas eran claras: llevar niños y banderas estadounidenses, recoger la basura y vestirse de blanco para representar la paz y tener más efecto.
LOS ANGELES, 29 marzo 2006.- Muchas de las 500.000 personas que colmaron las calles del centro de Los Angeles el sábado para protestar contra la legislación que podría convertir en delincuentes a los inmigrantes ilegales, obtuvieron información sobre dónde, cuándo y cómo manifestarse en los medios de comunicación hispanos.
EFELas protestas multitudinarias de los últimos días en Los Angeles y otras ciudades sorprendieron a los estadounidenses de habla inglesa por la cantidad de personas que reunieron y por su aparente espontaneidad.
Pero fueron organizadas, alentadas o publicitadas durante semanas por locutores y periodistas de radios y cadenas de televisión de habla hispana, que las presentaban como una demostración del orgullo y poder de los hispanos.
En Milwaukee, donde protestaron al menos 10.000 personas la semana pasada, el director de una cadena radial llamó a algunos empleadores para pedirles que no despidieran a sus trabajadores si no iban a laborar. En Chicago, una protesta de 100.000 personas recibió cobertura en los medios televisivos locales desde más de una semana antes de su realización.
"Esta fue una nota mucho más importante para los medios latinos", declaró Félix Gutiérrez, profesor de la Facultad de Comunicación Annenberg de la Universidad del Sur de California. "Si el conjunto de los medios le hubiera prestado más atención, no hubiese sorprendido la cantidad de gente que participó" en las protestas.
Adrián Velasco se enteró de la legislación sobre la política de inmigración de la Cámara de Representantes al escuchar la radiodifusora FM 105.5 Qué Buena, de Los Angeles. Durante dos semanas, el inmigrante indocumentado de 30 años conoció los detalles sobre los planes de la marcha contra el proyecto de ley en los canales de televisión y en las radios hispanas. El sábado, acudió al centro de la ciudad junto con tres amigos.
Terra/AP