JUAN PABLO II-FIELES
Un año después de su muerte,
la tumba del papa Juan Pablo II en la cripta de la Basílica de San
Pedro se ha convertido en un lugar de peregrinación de los miles de
fieles que acuden al Vaticano diariamente.
Ciudad del Vaticano, 31 marzo 2006.- En fila, sin quejarse por el tiempo que tienen que esperar, los fieles comienzan en la plaza de San Pedro, a lo largo de la columnata de Bernini el recorrido que les llevará hasta las Grutas Vaticanas, en el subsuelo de la basílica petrina, donde reposan los restos de Juan Pablo "El Grande", el Pontífice polaco que ocupó el Solio Pontificio durante 26 años y medio.
APEn silencio se acercan hasta el lugar y una vez ante la tumba se arrodilla, se quedan de pie firme, rezan, algunos lloran y todos expresan, para su interior, los sentimientos que en esos momentos les embargan.
Según el Vaticano, la tumba es visitada por una media diaria de 23.000 personas, que una vez en la plaza de San Pedro no dudan en recordar a los periodistas que cubren la información vaticana y a quienes les quieren escuchar todo "lo que hizo" Karol Wojtyla.
"Juan Pablo II ha sido un punto de referencia para el mundo. ha luchado por la paz y todavía recordamos como se opuso a la guerra contra Irak. Venir a rezar es lo mínimo que podemos hacer por él", dijeron a EFE José y María Antonia, un matrimonio español que ya estuvo cuando el entierro en 2005 y soportó doce horas de cola para poder rendir homenaje a Papa y han vuelto para el aniversario.
Cecilia y Ruth, dos hermanas colombianas, contaron por su parte que habían pedido al primer Papa polaco de la historia de la Iglesia que intercedan para que cure a otro hermano que tiene y que está muy grave y un grupo de polacos afirmaron que habían venido a Roma porque "lo echan en falta".
Juan Pablo II yace bajo una sencilla lápida de mármol blanco jaspeado en la que está escrito "Ioannes Pavlvs PP II.
16.X.1978-2.IV.2005".
Terra/EFE