Domingo de Ramos
Benedicto XVI dijo que la corrupción y la avidez devastan el mundo, "un mundo lacerado y atormentado por la violencia", y que los cristianos cada vez que se persignan deben recordar que no se puede oponer a la injusticia con otra injusticia, ni a la violencia con otra violencia.
Ciudad del Vaticano, 9 abril 206.- Los cristianos tienen que recordar -precisó el Papa- que sólo se puede vencer el mal con el bien "y jamás haciendo mal por el mal".
ReutersEl Pontífice hizo estas manifestaciones en la homilía de la misa solemne del Domingo de Ramos, pórtico de la Semana Santa, que celebró en la Plaza de San Pedro del Vaticano, a la que asistieron varias decenas de miles de personas, entre ellos miles de jóvenes que celebraron la XXI Jornada Mundial de la Juventud.
La ceremonia comenzó con la Procesión de las Palmas, que recorrió la plaza desde el obelisco hasta el altar mayor.
Entre ramas de palma y de olivo y los matices coloristas de miles de plantas, Joseph Ratzinger presidió su primer rito de la Semana Santa como Papa, en el que se narró la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén y la Pasión.
Tras subrayar que desde hace 20 años, "gracias a Juan Pablo II", el Domingo de Ramos se ha convertido en el día de la juventud (Karol Wojtyla instituyó la Jornada Mundial de la Juventud en 1984 y todos los años se celebra en este día a nivel diocesano y cada dos o tres en una ciudad del planeta), el Papa abogó para que la Cruz sea "un instrumento de paz y reconciliación entre los pueblos".
Después analizó la entrada de Jesús en Jerusalén, precisando que no entró en una lujosa carroza ni a caballo "como los grandes del mundo", sino en un asno, el animal de los campesinos, que le fue prestado.
Terra/EFE