Jueves Santo
El papa Benedicto XVI recordó el sacrificio de un religioso asesinado en Turquía mientras celebraba la misa con motivo del Jueves Santo, dedicada a los sacerdotes.
Santoro, de 60 años, fue asesinado a tiros el 5 de febrero mientras oraba en su parroquia en la ciudad de Trabzon, en el Mar Negro. Testigos dijeron que el asesino, un muchacho de 16 años, gritó "Dios es Grande" en árabe, antes de matar a Santoro de dos disparos por la espalda.
Benedicto citó a Santoro al señalar en su misiva que eligió vivir entre los turcos, "prestándole" su cuerpo a Cristo.
"Uno se vuelve capaz de ser salvado solamente ofreciendo su propio cuerpo", escribió Santoro.
El asesinato de Santoro ocurrió en medio de un período de inconformidad en el mundo árabe en torno a la publicación de una serie de caricaturas del profeta Mahoma en Europa. Los altos dignatarios de la iglesia han calificado a Santoro como un mártir.
Benedicto habló en una mima dedicada a los sacerdotes con motivo de la Semana Santa, recordándoles las promesas que hicieron al ser ordenados.
La misa, celebrada en la Basílica de San Pedro, es realizada horas antes de que Benedicto presida otra en la cual le lavará los pies a 12 hombres, en conmemoración de la última cena de Jesús con sus discípulos.
Terra/AP
