Jueves Santo
El papa Benedicto XVI le lavó humildemente los pies a 12 personas el jueves, reproduciendo un episodio de la Ultima Cena, y dijo que ese acto de Jesús representaba una limpieza de las "impurezas" de la humanidad.
En su homilía, Benedicto dijo que Jesús había lavado los pies de sus discípulos para purificarlos, de modo tal que pudieran acompañarlo en la Ultima Cena, la comida que según los creyentes Jesús compartió con sus apóstoles antes de ser traicionado por Judas y crucificado.
"Dios baja a la Tierra y se vuelve un esclavo; lava nuestros pies para que podamos estar en su mesa", expresó Benedicto. "El lavatorio al que nos lleva es su amor, pronto para hacerle frente a la muerte. Solo el amor tiene la fuerza purificadora que elimina nuestras impurezas y nos eleva hacia Dios".
Benedicto recordó la traición bíblica de Judas y dijo que el apóstol había sido un mentiroso y un traidor, para quien "el dinero era más importante que la comunión con Jesús, más importante que Dios y su amor".
La descripción tradicional que hizo Benedicto de Judas llegó una semana después de la difusión de un antiguo texto cóptico egipcio, presentado como los "Evangelios de Judas", en el que Judas aparece no como un traidor sino como su confidente, que cumplió con un pedido suyo al entregarlo a sus enemigos para que lo crucificasen.
El Jueves Santo marca el inicio de las solemnes ceremonias de la Iglesia Católica en las que los creyentes reviven el sufrimiento, la crucifixión, la muerte y la resurrección de Jesús, en el Domingo de Pascua.
Terra/AP
