Semana Santa
El Papa hizo hoy un enérgico llamamiento en favor de la paz en Irak, pidió una "salida honrosa para todos" en la crisis de la energía nuclear, exigió que se ayude a Africa y condenó los secuestros en América Latina, a la que deseó una consolidación de la democracia y mejores condiciones de vida.
Ciudad del Vaticano, 16/abr/2006.- Benedicto XVI hizo estas manifestaciones durante su Mensaje Pascual, que pronunció en la plaza de San Pedro del Vaticano ante más de 150.000 personas y que fue transmitido en directo por 104 televisiones de 74 países.
En el día en que cumplió 79 años y en la vigilia del primer aniversario de su Pontificiado, Joseph Ratzinger ofició como Papa su primera Misa de Resurrección y dijo en su mensaje que el mundo actual está marcado por la inquietud y la incertidumbre y que los que aún viven bajo las cadena del sufrimiento y la muerte aguardan la esperanza de Cristo resucitado".
Benedicto XVI hizo un recorrido por todos los continentes y la palabra que más pronunció fue paz.
"Que en Irak prevalezca finalmente la paz sobre la trágica violencia, que continúa causando víctimas despiadadamente", señaló Benedicto XVI en la misma línea que Juan Pablo II, quien se opuso con todas sus fuerzas a la guerra contra ese país, al considerar que sólo dañaba al pueblo ya castigado tras más de una década de embargo económico.
Su mirada se detuvo también en Tierra Santa y reiteró la posición oficial de la Santa Sede sobre el derecho de los palestinos a tener un estado independiente y a la seguridad de Israel.
"Deseo ardientemente la paz para Tierra Santa. Invito a todos a un diálogo paciente y perseverante que elimine los obstáculos antiguos y nuevos. Que la comunidad internacional, que reafirma el justo derecho de Israel a existir en paz, ayude al pueblo palestino a superar las precarias condiciones en que vive y a construir su futuro encaminándose hacia la constitución de un auténtico y propio Estado", afirmó.
Terra/EFE
