Semana Santa
Benedicto XVI condenó hoy los secuestros de personas en América Latina, a los que llamó "plaga execrable", y abogó por la mejora de las condiciones de vida de sus ciudadanos y la consolidación de las instituciones democráticas.
Ciudad del Vaticano, 16/abr/2006.- Benedicto XVI condenó hoy los secuestros de personas en América Latina, a los que llamó "plaga execrable", y abogó por la mejora de las condiciones de vida de sus ciudadanos y la consolidación de las instituciones democráticas.
Lo hizo durante la lectura del Mensaje Pascual y ante más de 150.000 personas que asistieron en la plaza de San Pedro a la Misa del Domingo de Resurrección, la primera de su Pontificado.
En el mismo día en que cumplió 79 años y en la vigilia del primer aniversario de su Pontificado (fue elegido Papa el 19 de abril de 2005), Joseph Ratzinger pronunció un mensaje con la mira puesta en todas las regiones del mundo, entre ellas América Latina, el continente de la esperanza, como le llamaba Juan Pablo II.
"Que el Espíritu del Resucitado suscite un renovado dinamismo en el compromiso de los Países de Latinoamérica, para que se mejoren las condiciones de vida de millones de ciudadanos, se extirpe la execrable plaga de secuestros de personas y consoliden las instituciones democráticas, en espíritu de concordia y de solidaridad activa", dijo el Papa.
Sus palabras fueron acogidas con aplausos por los numerosos fieles latinoamericanos presentes, que hicieron ondear banderas de sus países, entre las que se vieron de México, Argentina y de las naciones centroamericanas.
EL obispo de Roma también hizo un enérgico llamamiento en favor de la paz en Irak, pidió una "salida honrosa para todos" en la crisis de la energía nuclear, exigió que se ayude a Africa y reiteró la posición oficial de la Santa Sede sobre el derecho de los palestinos a tener un Estado independiente y a la seguridad de Israel.
Concluido el mensaje, el Papa impartió la bendición "Urbi et Orbi" (a la ciudad de Roma y a todo el mundo) en 63 idiomas, entre ellos el español y el portugués.
"Os deseo a todos una buena y feliz fiesta de Pascua, con la paz y la alegría, la esperanza y el amor de Jesucristo Resucitado", dijo el Papa en español.
En portugués deseó "uma Pascoa feliz com Cristo Ressuscitado".
Terra/EFE
