Barómetro económico
Los pronósticos sobre cómo la economía estadounidense se comportará este año parecen ser claros: crecerá, pero tendrá sin dudas que saltar algunos obstáculos para poder despedir el 2006 sin mayores dificultades.
Ambos indicaron, durante intervenciones por separado, que la economía estadounidense podría estar atravesando por un momento difícil y que la inflación es uno de los grandes enemigos a la vista.
Ajuste de cinturones
Según Greenspan, las consecuencias de los elevados precios del petróleo han comenzado a sentirse en la economía estadounidense, afectando más que nada a los consumidores.
Almacén comercial en EE.UU.
Los precios del petróleo han afectado más que nada a los consumidores. En su primera audiencia ante el Congreso tras dejar el liderazgo del banco central en manos de Ben Bernanke, Greenspan dijo que hasta el momento Estados Unidos y la economía mundial han logrado capear sin grandes dificultades la escalada alcista del crudo, pero advirtió que ahora los pronósticos se están poniendo un poco más difíciles.
Greenspan aseguró ante el comité de relaciones exteriores del senado que la economía estadounidense en su conjunto ha sido capaz de absorber el impuesto implícito que significa el alza del precio del petróleo, mediante el incremento de productividad que han logrado las empresas, algo que les ha permitido mantener sus beneficios pese al mayor costo de producción que supone la escalada del crudo.
Suerte que, por el contrario, no han corrido las familias y cada uno de los estadounidenses, quienes no han podido compensar el alza de los precios del crudo y han optado por ajustar sus cinturones y comenzar a frenar el consumo.
Mariana Martínez Columnista, BBC Mundo
