SUDAN-DARFUR
09/08/2006 - 21:05(GMT)
Washington, 9 ago (EFE)- El Gobierno de EEUU aseguró hoy que se mantiene "firmemente" comprometido en la búsqueda de una solución a la crisis humanitaria en Darfur (Sudán), en respuesta a las críticas de quienes le reprochan falta de interés en este asunto.
La grave situación en esa región sudanesa es algo que ocupa tiempo a la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, en los últimos días, "en medio incluso de la crisis en Oriente Medio", aseguró hoy a la prensa el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.
Según el portavoz, Rice está haciendo consultas y trabajando con el secretario de Estado adjunto para Asuntos Africanos, Jenday Frazer, con vistas a tratar de encontrar posibles salidas a la creciente violencia en esa región del oeste de Sudán.
También ha hablado recientemente de Darfur con el secretario general de la ONU, Kofi Annan, sobre la necesidad de que la Unión Africana (UA) transfiera la misión que realiza en esa región a una fuerza multinacional de las Naciones Unidas.
El gobierno estadounidense, prosiguió McCormack, considera que Sudán debe ser "el próximo asunto en la agenda del Consejo de Seguridad" de la ONU.
El portavoz respondía con estas declaraciones a las críticas lanzadas contra Washington por "Save Darfur Coalitión", una coalición que agrupa a unas 170 organizaciones religiosas y defensoras de los derechos humanos, que ha reclamado al presidente de EEUU, George W. Bush, que preste más atención a Darfur.
La coalición ha divulgado un anuncio en un diario que se distribuye en la zona de Texas en la que Bush pasa sus vacaciones, el "Waco Tribune-Herald", en el que reclama al presidente que haga presión para lograr el despliegue de una fuerza internacional en la región sudanesa y que designe un enviado especial para esa crisis.
El conflicto de Darfur estalló en febrero de 2003, cuando los grupos rebeldes del Movimiento de Liberación de Sudán (MLS) y el Movimiento de Justicia e Igualdad (MJI) se alzaron en armas para protestar contra la pobreza y marginación de la zona, fronteriza con Chad, y por el control de los recursos naturales. EFE pi/mv/hma
Terra/EFE