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Amplían investigación espionaje a realeza británica

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2006-08-09 21:41:41 GMT

Por Peter Graff

Historia continua abajo

LONDRES (Reuters) - Lo que comenzó como un caso de un periodista sospechoso de haber escuchado conversaciones de la familia real fue extendido a una investigación de posibles escuchas a una amplia variedad de políticos y celebridades, dijo el miércoles la policía británica.

La policía interrogaba a dos hombres, uno de ellos un periodista que cubre la información de la familia real para el periódico de mayor tirada del país, después de que algunos empleados del príncipe Carlos sospecharan de que sus conversaciones telefónicas estaban siendo interceptadas.

La policía dijo que las compañías de teléfono estaban ayudándoles a comprobar si se habían registrado escuchas a otras personas ricas o poderosas.

" No sabemos aún la dimensión de esto, " dijo una fuente policial, que pidió no divulgar su nombre. " Estamos echando un vistazo a los números: qué otras figuras públicas podrían haberse visto afectadas, " agregó.

The News of the World, un periódico sensacionalista dominical, confirmó que su corresponsal para la familia real, Clive Goodman, era uno de los dos hombres interrogados. Un tercer hombre detenido fue liberado bajo fianza.

Si se confirma, podría ser el peor acto de espionaje contra la familia real desde los casos del " Squidgygate " y las cintas grabadas del " Camillagate " de principios de los años 1990, cuando los diarios sensacionalistas obtuvieron conversaciones del heredero al trono, el príncipe Carlos y su difunta esposa Diana hablando con sus amantes.

Diana fue grabada hablando con su amante James Gilbery, quien la llamaba " Squidgy. " Carlos fue grabado en una memorable cinta en la que le decía a su entonces amante Camilla Parker Bowles -ahora su esposa- que quería reencarnarse en su tampón.

Fuentes de Palacio dicen que el personal creía que alguien estaba volviendo a reproducir en secreto los mensajes de sus mensajes de voz del móvil. Los expertos en seguridad creen que este tipo de espionaje sería más fácil que interceptar llamadas en directo.

La Ley británica considera un delito que se intercepte intencionalmente, y sin autorización, cualquier comunicación en sistemas de telecomunicaciones públicos.

Los periódicos sensancionalistas británicos, enfrascados en un feroz batalla por las ventas y hambrientos por los trapos sucios de palacio, han enviado corresponsales secretos para conseguir trabajo como sirvientes de palacio.

El Daily Mirror tuvo éxito en conseguir emplear a un periodista como sirviente en 2003, quien reveló, entre otras cosas, que la reina Isabel y su marido el príncipe Felipe tomaban en el desayuno cereales servidos en recipientes de plástico.

Otros periodistas han sido arrestados desde entonces por intentar repetir la hazaña.

Veteranos de Fleet Street -el nombre colectivo que se daba a los periódicos británicos que solían estar ubicados en esa " calle de humillación " en el centro de Londres- dijeron que no había nada nuevo en que periodistas sean acusados de espionaje.

" Esto está siendo, diría, desde la mayor parte de los últimos 80 años, " expresó James Whitaker, un veterano corresponsal de la familia real del Daily Mirror, que dijo que había recibido información de fuentes que habían accedido a comunicaciones de radio interceptadas.

" Grabaciones, instalación de micrófonos. Como quieras llamarlo. No es sólo la familia real. Ministros, gente famosa, " dijo. " Pero si te atrapan, te metes en un problema, " agregó.

Terra/Reuters

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