AMERICA-DEFENSA
02/10/2006 - 17:54(GMT)
Cristina Hasbún Managua, 2 oct (ACAN-EFE)- Los ministros de Defensa del hemisferio occidental discuten desde hoy en Managua las bases de una política común para combatir, entre otras amenazas para la seguridad regional, el terrorismo y el crimen organizado.
La VII Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas fue inaugurada por el presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, quien destacó en su discurso la importancia de que los países enfoquen la seguridad nacional "íntimamente ligada al desarrollo sostenible".
"Es una operación sencilla: mayor seguridad igual más inversión, igual más empleos, igual menos pobreza, igual mayor bienestar", expresó Bolaños en su discurso de inauguración de la reunión, que durará cuatro días y se desarrolla en un hotel de la capital nicaragüense.
Agregó que esta estrategia "tiene una gran dosis de compasión" Y la interpretó como "ayudar al menos favorecido a vencer su pobreza en condiciones de dignidad".
El presidente de Nicaragua propuso la creación de un Centro Internacional de Desminado Humanitario y a su país como sede del mismo.
La ministra argentina de Defensa, Nilda Garré, propuso "poner en práctica una política de conciliación de intereses a partir de un enfoque estratégico" que tome en cuenta la ubicación geográfica de los países y buscar "coincidencias para la paz y la estabilidad en todos los planos", tanto en forma bilateral como internacional.
Garré mencionó la contribución que debe aportar Latinoamérica a la paz y estabilidad en Haití.
El ministro de Defensa de Guatemala, Francisco Bermúdez Amado, manifestó a Acan-Efe su esperanza porque la Declaración de Managua, que será suscrita el próximo miércoles, "recoja todas las aspiraciones de seguridad y defensa del hemisferio".
Indicó que "desde el punto de vista de Guatemala creemos que debemos hacer grandes esfuerzos en la combinación entre nuestros estados para lograr mejores resultados contra las amenazas dentro de un concepto de seguridad hemisférico que es bastante amplio".
Bermúdez manifestó que "la multidimensionalidad de las amenazas abarca desde los temas laborales, los temas sociales, educación, salud, hasta propiamente el terrorismo, el narcotráfico, el tráfico de indocumentados que cada día más está significando crisis para nuestros países".
Para el ministro de Defensa de El Salvador, Otto Alejandro Romero, la conferencia dará continuidad a la búsqueda de "una política común para afrontar problemas comunes" y, en ese sentido mencionó el terrorismo internacional y el narcotráfico.
Romero dijo, en declaraciones a Acan-Efe, que la lucha contra la pobreza es un objetivo de todos los países, pero que ésta no debe ser enfocada en materia de defensa nacional, sino en los planes sociales de gobierno.
Según fuentes oficiales, en la Conferencia se discutirán también medidas para fortalecer la confianza entre los países, así como el fortalecimiento y modernización de las instituciones militares.
El ministro de Defensa de Venezuela, Raúl Isaías Baduel, declaró a periodistas que su país "es un territorio de paz y todas las adquisiciones que hemos estado haciendo en materia de sistemas de defensa son estrictamente con carácter eminentemente defensivo".
Remarcó que "en ningún caso está planteado en nuestro país asumir actitud ofensiva contra ningún país hermano", por lo que rechazó "la pretensión que se le atribuye a mi país de erigirse como una amenaza para los países hermanos".
Baduel informó de que sostuvo "un breve encuentro" con el Secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, pero evitó comentar las divergencias políticas entre sus países.
A la Conferencia asisten los titulares de Defensa de los 34 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), mientras que el resto están representados por viceministros u otros altos funcionarios.
El secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, dijo en su discurso que la región vive una nueva etapa política, ya que todos los países "tienen una forma común de gobierno: la democracia".
Afirmó que "nuestra preocupación ahora está situada mucho más en la capacidad de los gobiernos democráticos para enfrentar mejor los grandes desafíos de la gobernabilidad".
Señaló las poblaciones esperan lo que "hasta ahora se les ha negado: un crecimiento económico sostenido y sustentable, una distribución mucho más justa de la riqueza, la eliminación de la pobreza y la discriminación, un mejor acceso a la justicia y un pleno respeto de los derechos humanos".ACAN-EFE chm/av
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