Mutilaciòn femenina
Un juez en Georgia (sureste) condenó este miércoles a 10 años de prisión a un padre acusado de haberle cortado el clítoris con una tijera a su hija a los dos años de edad, en el primer caso de mutilación genital femenina registrado en Estados Unidos.
2/nov/2006.- Jalid Adem, un etíope de 31 años de edad, enfrentaba hasta 40 años de cárcel por agresión agravada y abuso de menores, pero el juez del condado de Gwinnett (vecino a Atlanta), Richard Winegarden, lo condenó a 10 años de cárcel por cada crimen y cinco de libertad condicional, que cumplirá de manera concurrente.
Antes de emitir la condena, Fortunate Adem, la madre de la niña que ahora tiene siete años de edad, había pedido la pena máxima para el hombre.
"Esto fue una violación de sus derechos como niña, sus derechos como mujer, y sobre todo sus derechos como ser humano. Nunca será la misma", dijo la mujer en sala, según la grabación emitida por la radio local WSB.
"Esperamos que esto levante el perfil de la MGF (mutilación genital femenina) en Estados Unidos...no creemos que esto sea un incidente aislado", dijo a la AFP Taina Bien-Aimé, directora ejecutiva del grupo feminista de derechos humanos Equality Now, que logró que se prohibiera por ley este tipo de abuso en Georgia, en donde no estaba prohibida la práctica antes de este caso.
Adem fue sometido a juicio por una semana ante un jurado integrado por siete mujeres y cinco hombres, y negó en todo momento haber mutilado a su hija, afirmando que en su natal Etiopía le enseñaron en la escuela que era una práctica cruel.
Su hija testificó en corte que fue su papá quien la agredió, pero los abogados de la defensa pusieron en duda que pudiera recordar algo que le ocurrió a los dos años de edad.
La madre de la niña dijo durante el juicio que no se dio cuenta de que la menor había sido mutilada sino hasta 2003, cuando un médico la examinó, y luego de conversaciones con el padre, quien supuestamente sugirió que ya la había cortado.
La defensa alegó fue que la madre quien la mutiló y argumentó en corte que era muy improbable que, teniéndola bajo su custodia, no se diera cuenta de la mutilación en tanto tiempo.
La madre también testificó que varios médicos examinaron a su hija antes de darse cuenta de la mutilación, y no hallaron nada raro en la niña.
Según el Centro de Control de Enfermedades en Atlanta, se cree que más de 160.000 mujeres han sido objeto de este tipo de mutilación en Estados Unidos o están por serlo, y más de 50.000 son menores de 18 años de edad.
Bien-Aimé dijo que su grupo recibe de vez en cuando denuncias sobre este tipo de abuso, pero siempre han sido de forma anecdótica por ser un tema tabú y sumamente privado.
En el mundo más de 100 millones de mujeres han sido víctimas de mutilaciones genitales, típicas en 28 países africanos, en una franja que se extiende por el centro del continente, desde Senegal en el oeste hasta Somalia en el este.
La mutilación genital es ilegal en 16 estados norteamericanos, y está prohibida para menores de 18 años por ley federal desde 1997.
Según la Organización Mundial de la Salud, la mutilación genital contra niñas no puede justificarse en ningún caso, ni siquiera si es realizada bajo supervisión médica, y las víctimas corren más riesgo de sufrir complicaciones durante el parto y de perder a sus bebés en el alumbramiento.
La mutilación genital se lleva a cabo por distintas creencias, desde que inhibe el apetito sexual "indeseable" en una mujer, hasta por supuestos beneficios sanitarios o de higiene.
Terra/AFP
