Estados Unidos
"Cambio" es la palabra de moda. Está en todos lados: en los carteles propagandísticos, en los portales de internet, en los editoriales de la prensa. Y podría llegar al Congreso el martes, si los demócratas cumplen su objetivo y arrebatan a los republicanos la mayoría en el Congreso que ganaron en 1994.
El propio presidente George W. Bush entró en la tónica, y luego de insistir por años en que había que "mantener el rumbo" en la guerra de Irak, ahora habla de la necesidad de hacer "ajustes constantes".
Sin embargo, la noción de cambio es mucho más que un lema de campaña.
Para el electorado, resume el concepto de lo que es la nación, la dirección que hay que seguir, un fin de la polarización, el retorno al sentido común, una reacción razonable en tiempos de incertidumbre, en los que lo único seguro es el descontento general con el estado de cosas.
"Estamos en un estado de inmovilidad", expresó John Reddish, de Chadds Ford, Pensilvania.
Reddish sabe de lo que habla. Fue asesor de republicanos y demócratas, y actualmente asesora a grandes empresas.
Dice que los cambios se producen, tanto en las finanzas como en la política, cuando "el malestar o la animosidad llega a un grado en el que la gente dice 'OK, es hora de echar a los indeseables y empezar de nuevo'".
En las elecciones del 2006, hay mucho malestar y animosidad.
Terra/AP
