TAIWAN-CORRUPCION
08/11/2006 - 03:04(GMT)
Taipei, 8 nov (EFE)- El juicio a la primera dama taiwanesa, Wu Shu-chen, acusada de corrupción en relación con un presupuesto estatal de la Oficina Presidencial, puede durar más de un año, manifestaron hoy, expertos legales en la isla.
La complejidad del caso puede ayudar al presidente taiwanés, Chen Shui-bian, a mantenerse en el cargo hasta el final de su mandato en mayo de 2008, agregaron los abogados taiwaneses.
El domingo, en un discurso televisado, el presidente taiwanés se negó a dimitir a menos que su esposa sea condenada en primera instancia por corrupción.
La fiscalía del Tribunal Superior de Taiwán que acusó formalmente el viernes a Wu de haberse embolsado 14,8 millones de dólares taiwaneses (448.000 dólares) de un fondo estatal, y aseguró disponer de pruebas de que Chen también estaba implicado, prometió acelerar el juicio.
El tribunal del distrito de Taipei, encargado del caso en primera instancia, también prometió acelerar al máximo el proceso, pero expertos taiwaneses esperan que los abogados de Wu utilicen todo tipo de tácticas dilatorias.
"El tribunal acelerará el calendario de las sesiones porque es consciente de su responsabilidad ante el público de dar un veredicto a la mayor brevedad posible", dijo el portavoz de la corte, Liu Shou-song.
El experto en Leyes Wang Tzu-wen dijo que el tribunal espera finalizar el caso en seis meses, pero las tácticas dilatorias de la defensa pueden fácilmente prolongar el caso más de un año.
De acuerdo con la acusación formal del fiscal Eric Chen, 276 personas han sido entrevistadas como testigos en el caso contra la primera dama.
La ley taiwanesa estipula que en caso de que los acusados nieguen algunas de las declaraciones de la fiscalía, el tribunal debe pedir a los testigos que asistan a las sesiones del juicio y realizar un careo sobre sus declaraciones en relación a las de los acusados.
"Ese procedimiento prolongará mucho el juicio", aseguró Wang.
Los acusados también pueden pedir a los jueces que llamen a otras personas como testigos, "lo que consumirá más tiempo aún, sobre todo si residen en el extranjero", señala Wang.
La ley taiwanesa también dice que una sesión judicial no puede llevarse a cabo sin la asistencia de los acusados, y en el caso de la primera dama, que goza de mala salud y está postrada en una silla de ruedas, no es difícil que se produzcan excusas para su participación.
La primera dama puede pedir aplazamientos debido a su mal estado de salud y las sesiones preliminares se retrasarán.
"Estoy convencido de que tanto la primer dama como el presidente quieren que el juicio se alargue", dijo el fiscal del distrito de Shilin Lin Zai-pei.
El sistema judicial en Taiwán favorece que se prolonguen los juicios, dicen expertos en leyes de la isla.
Como ejemplo baste señalar que, en enero de 2003, un legislador municipal de Taipei, David Chou, fue condenado a seis años de prisión, más de 15 años después de que cometiese el delito. EFE flp/cg/jip
Terra/EFE