Estados Unidos
11/12/2006 - 18:29 (GMT)
El presidente George W. Bush inició el lunes tres días de intensas consultas sobre Irak, afirmando que es en el interés de Estados Unidos y de todo el Medio Oriente que se estabilice el gobierno de Bagdad.
"Como la mayoría de los estadounidenses, este gobierno desea tener éxito en Irak", dijo Bush en el Departamento de Estado a donde acudió para realizar las consultas.
"Sabemos que el éxito en Irak ayudará a proteger a Estados Unidos a largo plazo", añadió.
"También hablamos de los vecinos, de los países que rodean a Irak y de las responsabilidades que todos ellos tienen para ayudar a que sobreviva la joven democracia iraquí", dijo Bush.
Junto al presidente se hallaba la secretaria de Estado Condoleezza Rice y el vicepresidente Dick Cheney.
Bush está bajo intensas presiones para que ofrezca una nueva estrategia en relación a Irak, especialmente luego que la pérdida del control del Congreso por parte del partido Republicano fue atribuida a la manera en que ha manejado la guerra.
Pero las declaraciones de Bush repitieron pasadas afirmaciones y no dio indicio alguno de que piensa cambiar su estrategia.
El dijo que el éxito en Irak consiste en que la nación árabe "se gobierne y se defienda por su cuenta, que sea una sociedad libre, y que sirva como aliado en la guerra contra el terror".
"Y esa es la razón de por qué es vital" una victoria, dijo. "Irak es un componente central para derrotar a los extremistas que podrían usarlo como un santuario desde el cual atacar a Estados Unidos".
El martes, Bush dialogará por videoconferencia con jefes militares y el embajador de Estados Unidos en Irak, Zalmay Khalilzad. Luego, recibirá en la Oficina Oval al vicepresidente de Irak Tariq al-Hashemi. El miércoles, se reunirá con funcionarios del Pentágono.
Washington fue galvanizada la semana pasada por las recomendaciones de cambiar el curso esbozadas por la comisión liderada por el ex secretario de Estado, James Baker, y por el ex representante demócrata Lee Hamilton. Entre los consejos figuró retirar la mayoría de las tropas de combate de Irak para marzo del 2008, transformar la misión militar en una de asesoramiento y entrenamiento del ejército iraquí, y pedir a Irán y a Siria que ayuden a estabilizar a Irak.
Pero Bush ha reaccionado con frialdad. Poco antes de divulgarse el informe de la comisión, dijo que no existía "una salida elegante" de Irak, y sugirió que en su agenda sólo figuraba la victoria.
Terra/AP