EEUU-PENA DE MUERTE
14/12/2006 - 00:18 (GMT)
(actualiza con la ejecución del reo) Miami (EEUU), 13 dic (EFE)- El estado de Florida (EEUU) ejecutó hoy al puertorriqueño Angel Nieves Díaz por el asesinato del gerente de un bar hace 27 años, después de perder todas las apelaciones presentadas en varios tribunales de Estados Unidos.
Nieves Díaz, de 55 años, recibió la inyección letal a las 22.36 GMT, en la cárcel estatal de Starke, en el norte del estado, luego de que su última apelación fue denegada por el Tribunal Supremo de EEUU, informó a Efe la oficina del Gobernador de Florida.
El prisionero también sufrió reveses en las apelaciones presentadas en un tribunal del condado de Miami-Dade, ante el Undécimo Tribunal de Apelaciones de Atlanta (Georgia) y la máxima corte del estado de Florida.
Varios familiares de Nieves Díaz lo visitaron hoy durante quince minutos en la cárcel estatal en Starke y éste les entregó un mensaje donde ratificaba su inocencia.
"Está tranquilo y quiere que la prensa divulgue estas palabras: a mí me ejecutan, pero el verdadero culpable se queda vivo. Soy inocente", informó a Efe María Milagros Otero, una sobrina del reo.
El prisionero también expresó a través de sus familiares que: "el hombre mata mi cuerpo, pero no toca mi alma. Mi alma es del Señor.
Ustedes no saben lo qué se pasa aquí, mi cuerpo está sepultado hace 21 años".
Suzanne Myers Keffer, abogada del reo, cuestionó la inyección letal como método de ejecución por considerar que es inconstitucional, cruel e inusual al causar dolor extremo a los prisioneros.
En Florida, los reos condenados a muerte son ejecutados con un cóctel mortal compuesto por pentotal de sodio para inducir la inconsciencia; bromuro, que relaja los músculos del preso para evitar sus movimientos involuntarios, y cloruro de potasio que paraliza el corazón.
Nieves Díaz perdió el pasado viernes una apelación ante el Undécimo Tribunal de Apelaciones de Atlanta recurriendo el dictamen de una corte de Miami-Dade que rechazó someterlo a un nuevo juicio después de que un testigo clave en el caso se retractara.
El tribunal estatal denegó esa declaración arguyendo que se trataba de un tema considerado en una apelación previa y por lo tanto no podía considerarse como un aspecto nuevo en el caso.
La defensa del prisionero sometió a consideración del tribunal el el testimonio de Ralph Gajus, quien dijo que cuando estuvo detenido junto a Nieves Díaz en una cárcel de Miami-Dade, el prisionero le reveló que había disparado en el pecho al estadounidense Joseph Nagy, gerente de un bar, en 1979.
Gajus afirmó luego que testificó en contra de Nieves Díaz en 1984 porque éste no lo incluyó en un plan para escapar de la prisión y porque la policía le había prometido ayudarlo en su caso.
Nieves Díaz también sufrió un revés con su afirmación de que no podía ser ejecutado porque era un enfermo mental.
Una petición de clemencia del gobernador de Puerto Rico, Aníbal Acevedo Vilá, a su homólogo de Florida, Jeb Bush, tampoco fue concedida.
El prisionero fue condenado a muerte por el asesinato de Nagy y ésta es la segunda vez que las autoridades estatales firman su orden de ejecución.
Bob Martínez, quien era gobernador de Florida en 1989, ordenó su ajusticiamiento, pero el máximo tribunal estatal la suspendió cuando Díaz presentó varias apelaciones.
El reo, antes de ser arrestado por el asesinato de Nagy, se había escapado de una cárcel de Puerto Rico donde cumplía una condena por asesinato en segundo grado y se fugó de otra en Connecticut en 1981.
Nieves Díaz se convirtió en el 64 prisionero en ser ejecutado en el estado de Florida desde que se reanudaron las ejecuciones en 1979 y el cuarto de 2006. EFE so/emr (con fotografía)
Terra/EFE