OEA-INSULZA
12/01/2007 - 14:08 (GMT)
Santiago de Chile, 11 ene (EFE)- El secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, dijo en Santiago que el auge de los gobiernos de izquierda en América Latina no es preocupante y llamó a no dejarse llevar por la simbología y las palabras.
"No me dejaría llevar tanto por la simbología y las palabras y si me orientaría bastante por lo que los gobiernos hagan", señaló el ex canciller y ministro del Interior, en entrevista publicada hoy por el diario "El Mercurio".
"Desde el punto de vista de la OEA, el tema es la democracia y no entregamos opinión sobre los modelos económicos que cada país quiera seguir", subrayó el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Insulza, que participa en Santiago en un foro sobre democracia, también descartó pronunciarse sobre las nacionalizaciones que ha anunciado el presidente venezolano, Hugo Chávez.
"No es parte de nuestra agenda. La carta interamericana fue redactada con el cuidado suficiente para evitar alusiones a determinados modelos económicos o políticos", indicó.
"En las libertades públicas, mejoramiento del sistema democrático u organización del Estado tenemos competencia y entregamos opinión, pero en organización económica y estatal, no", subrayó.
En cuanto a su controversia con Chávez, que el pasado 8 de enero emitió una serie de epítetos y descalificaciones en su contra por haber solicitado al Gobierno de Caracas que reconsiderara la decisión de no renovar "por golpista", la concesión estatal a Radio Caracas Televisión (RCTV), Insulza descartó que su intención haya sido inmiscuirse en asuntos internos.
"Fui muy cuidadoso en decir que eran decisiones internas de las autoridades de cada Estado. Pero el secretario general de la OEA debe dar su opinión cuando se trata de asuntos que atañen a la carta democrática, como la libertad de expresión. Por lo tanto, no estoy de acuerdo en que me haya involucrado en asuntos internos", puntualizó.
Añadió que "francamente" no esperaba esa reacción del presidente venezolano, reiteró que no le gustan los insultos y agradeció la solidaridad que recibió de muchas personas y jefes de Estado .
"Además, reconozcámoslo francamente. No soy el primero (que recibe la ira de Chávez)", recalcó. EFE mw/mc/ll
Terra/EFE