WASHINGTON, Ene 22.- El repentino aumento de aspirantes a las elecciones presidenciales de 2008 en Estados Unidos ha abierto una frenética batalla por la obtención de donativos para sus campañas electorales.
La carrera por la obtención de fondos electorales ya ha empezado. Según estiman varios responsables electorales, cualquier candidato presidencial que se precie y quiera ser tomado en serio deberá haber recaudado unos 100 millones de dólares a finales de 2007.
Los comicios de 2004 registraron un récord de gastos, pero los que se avecinan podrían superar con creces todos los pronósticos, estiman responsables en temas electorales.
"La competición de 2008 será la elección más larga y más cara en la Historia de Estados Unidos", comentó a los periodistas el ex presidente de la Comisión electoral Federal Michael Toner a finales del año pasado antes de abandonar su puesto.
Según Toner, el coste de la campaña electoral podría rondar los mil millones de dólares en 2008, a pesar de varios intentos infructuosos por contener el gasto excesivo.
La recaudación de fondos financieros parece haber sido más determinante que nunca, al condicionar decisiones de campaña.
AFP