El Mundo
Si bien no ha ofrecido pruebas, Washington dice que Irán suministra armas y entrenamiento a milicias chiítas que han matado a muchos soldados estadounidenses.
Para frenar el tráfico de armas, la fuerza aérea estadounidense podría reforzar la vigilancia de la frontera, según informó el diario Los Angeles Times del martes, citando a altos funcionarios del Pentágono.
Estados Unidos, por otra parte, está aumentando su presencia militar en el Golfo, en una muestra de fuerza destinada más que nada a Irán.
Irán, por su parte, asegura que Estados Unidos se propone atacarla y el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad dijo que su país está "listo para cualquier eventualidad" en su confrontación con los estadounidenses.
Estados Unidos e Irán están enfrentados asimismo en torno al programa nuclear iraní. Washington acusa a Teherán de estar fabricando armas atómicas, algo que los iraníes niegan. La decisión de Irán de continuar produciendo uranio enriquecido motivó sanciones económicas limitadas de las Naciones Unidas.
Estados Unidos, por otra parte, apoya al gobierno libanés, jaqueado en estos momentos por Jezbolá, organización que, según Washington, promueve los intereses iraníes.
A medida que aumentan las declaraciones belicosas, legisladores tanto republicanos como demócratas de Estados Unidos expresan temor de que se esté avanzando hacia un conflicto armado, en momentos en que los estadounidenses enfrentan a enemigos en Irak y Afganistán.
"Lo que muchos de nosotros tememos es que terminemos enfrascados en hostilidades con Irán sin haber agotado antes las gestiones diplomáticas", expresó el senador demócrata Barack Obama el martes.
El gobierno de mayoría chiíta de Irak también está inquieto.
"Le hemos dicho a iraníes y estadounidenses: 'Sabemos que tienen problemas, pero les pedimos que los resuelvan fuera de Irak'", declaró el miércoles a CNN el primer ministro iraquí Nuri al-Maliki, quien es chiíta.
Un alto militar estadounidense comparó la situación con el aumento de las hostilidades en Europa antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, cuando el asesinato del heredero del trono austríaco desató una guerra que abarcó a todo el continente.
"Cualquier error que se cometa podría generar una situación que nadie desea y, súbitamente, podría repetirse lo que sucedió en agosto de 1914", expresó el militar, quien pidió no ser identificado debido a lo delicado del tema.
Krane colaboró en este informe desde Doha, Qatar.
Terra/AP
