El Mundo
09/02/2007 - 15:15 (GMT)
Varios helicópteros estadounidenses dispararon el viernes por error contra una posición curda en el norte de Irak, matando por lo menos a cinco policías curdos, en otro día de violencia en que también se anunció la muerte de tres soldados norteamericanos y de un británico.
Funcionarios estadounidenses e iraquíes confirmaron que helicópteros norteamericanos atacaron por error a los curdos, que Estados Unidos considera aliados en sus esfuerzos por estabilizar Irak.
Asimismo, tres soldados estadounidenses murieron el jueves en combates en la provincia de Anbar, en el occidente iraquí, lo que elevó a 33 el número de soldados norteamericanos muertos en Irak este mes.
Una bomba estalló el viernes al paso de un convoy militar británico en el sur de Irak y mató a un soldado e hirió a otros tres.
La muertes curdas ocurrieron en el este de Mosul aproximadamente en la medianoche. Fuentes militares norteamericanas dijeron que el ataque aéreo estaba dirigido contra combatientes de al-Qaida, pero más adelante emitieron una disculpa, diciendo que los cinco muertos habían sido identificados como soldados curdos.
Funcionarios curdos dijeron que la cifra de muertos era ocho, además de seis heridos, y agregaron que los hombres custodiaban una instalación de la Unión Patriótica de Curdistán, a la que pertenece el presidente iraquí Jalal Talabani, aliado clave de Estados Unidos.
Fuentes militares norteamericanas dijeron que el ataque fue lanzado luego que soldados en tierra detectaron a hombres armados en un bunker cerca de un edificio que ellos pensaban estaba siendo usado para fabricar bombas.
El prominente legislador curdo Mahmud Othman dijo que el incidente era un ataque por parte de las tropas norteamericanas "contra gente que les brinda apoyo".
"Esto no es una buena señal para el nuevo plan de seguridad que han comenzado", dijo Othman.
También el viernes, el gobierno iraquí ofreció su primera reacción al arresto la víspera del viceministro de Salud Hakim al-Zamili, acusado de desviar millones de dólares para una milicia chiíta y permitir a escuadrones de muerte usar ambulancias y hospitales del gobierno para secuestros y asesinatos.
Sadiq al-Rikabi, asesor del primer ministro Nuri al-Maliki, dijo que nadie estaría inmune en la operación de seguridad para pacificar Bagdad. "Si se prueba que al-Zamili es inocente, entonces será dejado en libertad. De lo contrario, recibirá si castigo", dijo al-Rikabi. "Este es un claro mensaje y el plan de seguridad será ejecutado sin tomar en cuenta consideraciones de índole política o sectaria".
Terra/AP