Último adiós
13/04/2007 - 01:22 (GMT)
Entre llantos y acusaciones por los supuestos móviles del crimen, familiares y amigos participaron el jueves en los actos fúnebres de cuatro niños que fueron encontrados muertos junto a su padre en una pequeña ciudad del estado de Maryland, Estados Unidos.
"Se fueron estos angelitos y solo Dios sabe lo que pasó, pero yo me quedo con un gran dolor en el pecho porque no sé qué pasó con mi hija", dijo a la AP la abuela materna de los niños, Carmen Aida Quinteros de Benítez.
Pedro Rodríguez, de 28 años, sus hijos Elsa, de nueve; Vanessa, de cuatro; Angel, de tres y Carena, de uno, fueron encontrados muertos el 26 de marzo en el interior de su vivienda en la ciudad de Frederick y por una semana fueron velados en esa ciudad estadounidense.
La esposa y madre de las víctimas, identificada como Deysi M. Benítez, también salvadoreña, se encuentra desaparecida. El FBI informó que Benítez fue incorporada a la lista nacional de desaparecidos.
Según las autoridades de Frederick, las tres niñas fallecieron por asfixia, mientras que el hermanito murió de golpes en la cabeza. Fueron encontrados en sus camas y cubiertos hasta la cabeza con mantas. El padre fue hallado ahorcado con una cuerda de nailon en el segundo piso de la casa.
El caso ha generado controversia entre las dos familias campesinas en este país, ambas residentes en un caserío del poblado de Sensuntepeque, a unos 100 kilómetros al noroeste de la capital, donde fueron sepultadas las víctimas.
Terra/AP
