América Latina
13/04/2007 - 15:20 (GMT)
La fiscalía no negociará ni pagará dinero por la liberación del empresario japonés Hirokazu Ota que permanece secuestrado desde el 1 de abril pasado junto con otras dos personas paraguayas, aclaró el viernes el titular de la entidad.
El fiscal Rogelio Ortúzar, además, se quejó porque los familiares y amigos del japonés "no colaboran con las autoridades".
"El Estado paraguayo no negocia con ningún terrorista ni secuestrador", afirmó Ortúzar en una improvisada conferencia de prensa realizada en la unidad antisecuestro de Asunción a pedido de unos 60 periodistas japoneses.
Agregó que "tampoco accederemos a pedido alguno de los delincuentes realizado a través de terceras personas; por tanto, seguimos realizando nuestro trabajo de investigación".
El agente del Ministerio Público lamentó que "los familiares y amigos de Hirokazu Ota (uno de los plagiados) no colaboran con la fiscalía y la Policía; no nos dan ninguna información. Hoy desconocemos quién o quienes están en contacto con los secuestradores y tampoco sabemos si hubo o no pedido de rescate".
El martes pasado, fue liberada la japonesa Sawako Takayama, secretaria de Ota, y según el fiscal "hasta el momento, (ella) se niega a prestar declaración ante la fiscalía; por ley, yo podría obligarla pero me mantengo prudente porque todavía están tres personas en cautiverio".
Junto a Ota fueron plagiados el policía Rafael Ramos y su novia Nancy Giménez quienes fueron capturados cuando accidentalmente pasaban por el lugar donde los japoneses fueron interceptados por los asaltantes, sobre la ruta 7 que une Caaguazú con Ciudad del Este, a 222 kilómetros de al oriente de Asunción.
La policía difundió a través de los canales de televisión una filmación de control callejero realizada el martes de madrugada frente a un centro comercial donde, aparentemente, fue liberada Takayama. Al respeto, Ortúzar dijo: "en esa grabación no aparece la japonesa; las imágenes no muestran nada".
Algunos periodistas locales dijeron que Ota envió supuestamente un manuscrito a sus familiares pidiendo el pago del rescate, pero el fiscal reiteró desconocer la información.
Ota se desempeña como gerente de la empresa agroindustrial Victoria, propiedad del reverendo coreano Sun Myung Moon, líder de la Iglesia Espíritu Santo para la Unificación Mundial del Cristianismo, conocida como secta Moon.
Terra/AP