
El ozono troposférico es uno de los elementos de la contaminación urbana más dañinos para la salud humana. Sus efectos aumentan en verano, debido a la mayor intensidad de los rayos solares y el calor.
El ozono es un poderoso agente oxidante y el aumento de su nivel en el aire produce daños en las personas. La OMS calcula que las exposiciones de más de una hora a un atmósfera con concentraciones de ozono que superen los 220 microgramos por metro cúbico producen afecciones en las vías respiratorias y una caída en el sistema inmunológico del organismo.
En algunas ciudades americanas, como México y Santiago de Chile, se rebasan a menudo los niveles de seguridad recomendados por la OMS. Algunos estudios científicios señalan que si la concentración de este gas en el aire es muy elevada, puede tener incluso efectos cancerígenos.
La contaminación atmosférica de tipo fotoquímico también puede causar irritación en los ojos, y en las plantas, puede afectar la integridad de sus membranas vegetales y alterar determinados procesos metabólicos.
Algunos países europeos, como Alemania, han impuesto desde hace años cortes de tráfico y prohiben la circulación de ciertos vehículos cuando la concentración de ozono alcanza los niveles de alarma, considerados nocivos para la salud humana.
Terra.com/ EFE
