América Latina
20/08/2007 - 11:45 (GMT)
Las Islas Caimán impusieron un toque de queda y evacuaron a los turistas mientras se preparaban el lunes para el huracán Dean, una poderosa tormenta que está dejando una estela de destrucción en el Caribe.
Dean, que derribó árboles y arrancó techos de casas al castigar la costa del sur de Jamaica el domingo, llegaría a la Península de Yucatán, México, el lunes. El ciclón ha matado a por lo menos ocho personas en el Caribe.
Los meteorólogos vaticinaban que Dean pasaría al sur de las Islas Caimán, pero el gobierno dijo que aún así representaba una "amenaza importante". Según los pronósticos, las islas recibirían unos 30 centímetros (12 pulgadas) de lluvia.
Las autoridades instaron a la población a refugiarse para protegerse de Dean, que soplaba vientos máximos sostenidos de 241 kilómetros por hora (150 millas por hora), por encima de los 235 kph (145 mph) del domingo, y arrojaría hasta 50 centímetros (20 pulgadas) de lluvia en la región.
La tormenta de categoría 4 podría alcanzar el nivel más peligroso, la categoría 5, con vientos máximos sostenidos superiores a los 249 kph (155 mph) el lunes, dijo el Centro Nacional de Huracanes de Miami.
El gobernador de las Islas Caimán Stuart Jack expresó que las autoridades habían evacuado a unos 1.500 turistas del territorio británico el domingo en la tarde y estableció 19 refugios para las personas que no tuvieran un lugar seguro a donde ir.
"Estamos hablando con los hoteles para garantizar que todos estén a salvo y tomen precauciones si queda algún turista", manifestó Jack a la radio estatal Caimán.
Jack dijo que el toque de queda se imponía el domingo en la noche "para asegurar que todos hayan buscado protección" y señaló que dos embarcaciones de la marina real británica llegarían para ofrecer ayuda de emergencia.
"Estoy confiado en que estamos en la mejor forma posible para enfrentar esta tormenta", sostuvo.
El territorio fue devastado por el huracán Iván en el 2004, y numerosas viviendas y negocios han sido reconstruidos para soportar tormentas fuertes.
Jamaica, en tanto, evitó el golpe directo cuando la tormenta pasó hacia el sur de la isla el domingo en la noche. No se registraron muertes allí, pero el huracán derribó árboles, inundó calles y arrancó los techos de numerosas viviendas, negocios y una cárcel. Ningún preso escapó.
A las 0900 GMT del lunes, Dean se encontraba a unos 185 kilómetros (115 millas) al sudeste de Gran Caimán y se desplazaba con dirección oeste a unos 32 kph (20 mph), dijo el Centro Nacional de Huracanes de Miami.
Terra/AP