América Latina
27/08/2007 - 15:54 (GMT)
Un joven de 17 años acusado de abigeato fue ajusticiado por una turba que incluía a su propio padre, informó el lunes el diario El Comercio.
Otro menor de 15 años fue salvado del ajusticiamiento público por las autoridades locales del distrito de Taraca, en la provincia de Huancané, en la zona de Puno, en el sureste del país.
Según informa el matutino, unas 5.000 personas se tomaron la justicia por sus manos, como ha ocurrido en otras oportunidades en Puno, luego de someter al joven a un juicio público. Un alcalde fue ajusticiado por una turba el 2004 en la región.
El muchacho fue acusado de formar parte de una banda de abigeos que habría admitido haber dado muerte a siete personas para quitarles sus animales.
Gerardo Parisuaña, padre del muchacho, fue obligado a participar del ahorcamiento, que se realizó cerca de la tumba de dos de las víctimas de la banda de abigeos.
Las autoridades y la policía no intervinieron, según consignó el diario, que agregó que el cadáver del ajusticiado permanecía en el lugar mientras su padre retornaba a su pueblo de origen.
Terra/AP