Estados Unidos
03/09/2007 - 13:31 (GMT)
La intensificación de los chequeos a visitantes en las fronteras con Canadá y México ha hecho que las filas sean casi tan largas como tras los atentados del 11 de septiembre del 2001.
Largas colas de personas que se dirigen a Estados desde México o Canadá, algunas de ellas ciudadanos norteamericanos, han aparecido en el último mes o dos en varios sitios de ingreso.
Las demoras en el ingreso de México a Estados Unidos han sido de tal magnitud que la Alianza Comercial de la Frontera, una asociación norteamericana de empresas, cámaras de comercio, e instituciones académicas, envió una airada carta al secretario del departamento de Seguridad Interior, Michael Chertoff.
Tres de los líderes del grupo acusaron a los servicios de aduana y seguridad en la frontera de haber adoptado normas, a instancias de Chertoff, para "revisar" al menos un 60% de las licencias de conductor de los ciudadanos norteamericanos. Esos líderes exigieron que la práctica sea anulada, pues las demoras son de hasta horas.
La espera para cruzar se ha hecho tan prolongada este mes en el puente Blue Water, que conecta a Port Huron, Michigan, con Point Edward/Sarnia, Ontario, que el ministerio de Transporte en Ontario tuvo que instalar baños portátiles a lo largo del camino.
"Muchos automovilistas quedaron estancados en las filas", dijo Garry McDonald, presidente de la Cámara de Comercio Sarnia Lambton, que solicitó los baños portátiles. "Desde el 11 de septiembre que no había esas colas", añadió.
Residentes de la frontera y empresas han culpado de las demoras a nuevas normas, que exigen a los ciudadanos norteamericanos mostrar su licencia de conducir, pasaportes u otros documentos de identidad que tengan fotos. Se ha dicho que no hay suficientes empleados para revisar los documentos, recoger información, y hacer chequeos adicionales de vehículos.
En el puente Peace, que conecta a Buffalo, Nueva York, con Fort Erie, Ontario, el tiempo para revisar un vehículo subió de 54 segundos el año pasado a unos 75 segundos este año, dijo Ron Rienas, gerente general del puente Peace. Los que deseen viajar a Buffalo para comprar o ir a un restaurante son disuadidas de hacerlo debido a las largas filas.
Previamente, un ciudadano estadounidense podía declarar su ciudadanía, informar de los bienes que traía, y cruzar la frontera, a menos que un inspector pensara que debía hacer ulteriores chequeos.
En el túnel Windsor, de Detroit, el promedio de espera también ha aumentado. En enero, demoraba unos 15 minutos para cruzar a Estados Unidos a través del túnel. En agosto, el tiempo promedio era de 23 minutos, dijo Neal Blitsky, presidente y gerente general del túnel Windsor.
Terra/AP