BIRMANIA-PROTESTAS
27/09/2007 - 10:18 (GMT)
Bangkok, 27 sep (EFE)- Un destacamento militar entró hoy en el Hotel Traders, en el centro de Rangún, y comenzó a registrar habitación por habitación para buscar a varios periodistas extranjeros que han entrado en el país con visado de turista, según testigos citados por la emisora de radio birmana "The Irrawady".
Varios furgones para presos se encuentran aparcados junto al Hotel Traders que, con 407 habitaciones en 22 pisos y conexiones de internet y teléfono, se levanta en la zona donde tienen lugar las movilizaciones diarias contra el régimen militar.
Decenas de foráneos han sido expulsados de Birmania (Myanmar) en las última semanas por observar o fotografiar las multitudinarias manifestaciones contra la Junta Militar.
"Algunos medios occidentales y antigubernamentales están sacando informaciones distorsionadas para alentar las protestas", denunció hoy el diario estatal "La Nueva Luz de Myanmar" en su editorial, dentro de la campaña oficial en todos los medios de comunicación del país para desacreditar las manifestaciones.
Los generales birmanos cuentan con una eficiente y extensa red de espionaje y control de la información que se basa en un programa desarrollado a lo largo de cuatro décadas de dictadura y que ha costado muchos millones de dólares.
Las llamadas telefónicas al extranjero en los hoteles de Rangún y otras ciudades importantes son interceptadas sin disimulo y cuando se emplea el servicio de internet, en general sólo disponible en establecimientos de cuatro y cinco estrellas, hay que entregar una copia del mensaje.
El registró del Hotel Trades ocurrió al mismo tiempo que los cuerpos de seguridad efectuaban disparos al aire y lanzaban botes de gases lacrimógenos para dispersar a unas 70.000 personas que, por segundo día consecutivo, desafiaron la prohibición del Gobierno de las reuniones públicas y se manifestaban en varios puntos de Rangún.
Los soldados de dos vehículos militares abrieron fuego, sin previo aviso, contra dos curiosos parados en la acera frente a la Biblioteca Nacional, según las fuentes.
Al menos seis personas han muerto, entre ellas monjes budistas, más de un centenar resultaron heridas y por encima de un millar han sido arrestadas por las fuerzas de seguridad desde ayer.
Esta madrugada, los soldados detuvieron a más 800 bonzos en cuatro monasterios de Rangún, en una redada que acabó con la muerte de un monje y otros siete heridos de bala.
La Liga Nacional para la Democracia (LND), la única formación política que resiste la presión de la Junta Militar, denunció la detención, anoche, del portavoz del partido, Mynt Thein, y del responsable de la región de Irrawaddy (este), Hla Pay.
Ambos son hombres de confianza de la secretaria general de la LND y líder del movimiento democrático birmano, la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, a quien la Junta Militar acusa de instigar las protestas callejeras, a pesar de que la tiene bajo arresto domiciliario desde 2003. EFE tai/mfr/rml
Terra/EFE