Durante visita
03/10/2007 - 15:23 (GMT) El ex presidente estadounidense Jimmy Carter se enredó el miércoles en un duelo a gritos con guardias sudaneses que le impidieron ingresar a un poblado en Darfur donde trataba de reunirse con refugiados del conflicto en la región.
Carter, de 83 años, vino a este poblado para reunirse con refugiados demasiado temerosos para asistir a una planeada reunión en un complejo comunitario vecino.
El ex mandatario consiguió llegar a una escuela en la que conversó con un líder tribal y se aprestaba a adentrarse más en el pueblo cuando agentes sudaneses de seguridad le pararon.
"No puede ir. ¡No está en el programa!", gritó a Carter el jefe local de seguridad, que se identificó solamente como Omar. Carter está en Darfur como parte de una delegación de figuras internacionales respetadas conocidas como "Los Ancianos".
"¡Vamos a ir de todas formas!", dijo furioso Carter, mientras comenzaba a crearse una muchedumbre. "Ustedes no tienen la autoridad para frenarme".
Funcionarios de la ONU dijeron a Carter y el resto de la comitiva que la policía estatal sudanesa podía impedirles el paso. Los compañeros de viaje de Carter, el multimillonario Richard Branson y Graca Machel, esposa del ex presidente sudafricano Nelson Mandela, trataron de calmarle y sus escoltas del Servicio Secreto le pidieron que se montase en el auto y partiese.
"Yo voy a quejarme ante el presidente Bashir", dijo Carter aludiendo al mandatario sudanés Omar al-Bashir.
Carter más tarde aceptó una propuesta de que representantes tribales sean llevados a reunirse con él en otro lugar más tarde el miércoles. Pero los delegados de los refugiados no acudieron.
Terra/AP
