Diseñador Palacio cierra segunda jornada Pasarela Cibeles España
2006-09-19 22:09:48 GMT
MADRID (Reuters) - La jornada del martes de la Pasarela Cibeles se clausuró con un desfile de Miguel Palacio, centrado en llevar a la mujer a la divinidad.
En la búsqueda de una nueva diva, Palacio apostó por un lujo discreto, una calculada ornamentación y una concesión al espectáculo en las formas de los sobrios patrones.
Durante la tarde se habían podido apreciar también las colecciones para la próxima primavera-verano 2007 de los modistos Juan Duyos y Roberto Torreta.
Torreta impregnó la pasarela con modelos de estilo años sesenta pero modernizados y mezclados con diseños de maestros de la moda como Balenciaga y Christian Dior. Vestidos palabra de honor en grises, negros y caquis mezclados con rosas y blancos.
Por su parte, Duyos prefirió recuperar la elegancia para el vestir deportivo y así mostró diseños en blanco de camisas de pechera smoking, blusones-vestido o monoshorts.
MAÑANA CLÁSICA
Por la mañana, el segundo día de desfiles en la Pasarela Cibeles incluyó a algunos de los clásicos de la moda española como Devota & Lomba y Javier Larráinzar, cuyas colecciones se decantaron por un estilo clásico reinventado y la inspiración italiana, respectivamente.
También se pudo ver a Ailanto, una firma formada por los hermanos bilbaínos Iñaki y Aitor Muñoz.
Devota & Lomba, presentes en Cibeles desde 1988, presentaron una colección que proponía desde trajes de chaqueta y vestidos largos para mujeres, a chaquetas muy entalladas y pantalones ajustados para hombres.
El madrileño Javier Larráinzar se inspiró en el "Dolce far niente" para su colección. Tejidos frescos con algodones egipcios, chaquetas chanelizadas, camiseros de aire rancio y dorados en los tejidos que dan el toque actual.
Diseños de los años 20 y 30, tomando como referencia algunas novelas de Agatha Cristie, dieron un toque misterioso en la colección mostrada por los vascos Ailanto. Vestidos de tirantes de breve pecho, entallados y ablusonados en la espalda o viseras estampadas se dejaron ver en la pasarela madrileña.
Terra/Reuters




