Frescura y tradición en tercera jornada Pasarela Cibeles España
2006-09-20 23:49:40 GMT
MADRID (Reuters) - La frescura, la tradición y la artesanía hicieron su aparición en Cibeles gracias a la nueva colección de Victorio & Lucchino en el broche final de la jornada del miércoles de la pasarela madrileña, que presenta las tendencias para la temporada primavera/verano 2007.
Los andaluces, presentes en Cibeles desde 1986, presentaron unos modelos frescos, agudizando la femineidad y el romanticismo. Para ello utilizaron prendas ligeras y ablusadas, gomillas que dibujan el cuerpo y colores lima, melocotón, y azul suave para hacen florecer la belleza en la mujer.
Abriendo la tarde, Amaya Arzuaga había impresionado con una colección marcada por la corsetería y el polisón. La diseñadora da protagonismo al negro y al marino con faldas con forma de balón retorcido, pantalones tubo y recogidos.
Después le tocó el turno a las propuestas de Lydia Delgado, ausente desde 1998, que se caracterizó por la sencillez. Vestidos de raso ingrávidos, manga capelina y tops de malla elástica, ideales para la próxima temporada veraniega.
Por la mañana, Jesús del Pozo se centró en potenciar el valor plástico del diseño ofreciendo una colección limpia y transparente.
Modelos basados en la geometría, rectitud en las líneas y tonos acuarelados. Vestidos de noche estratificados y troquelados, sedas plisadas, organzas y voile de algodón.
El siempre polémico David Delfín optó por una colección que revisaba sus cinco años de trabajo y ofreció una propuesta diferente.
Camisetas y vestidos con "jersey" incorporado atado a la cintura o sobre los hombros y camisa '3 en 1', con capucha y visera, lino enyesado, popelín, gasa en colores apagados, gris, crudo y blanco.
OLVIDAR LA POLÉMICA
Los diseños de la pasarela sirvieron también para olvidar la polémica surgida entorno a la prohibición de modelos demasiado delgadas y centrar el evento en la moda.
La Pasarela madrileña abrió el lunes su edición más polémica tras la decisión de la Comunidad de Madrid de prohibir desfilar a modelos con una extrema delgadez, lo que trajo consigo una mezcla de reacciones.
El nuevo sistema impuesto cambia el criterio del tallaje por el del índice de masa corporal (mide el peso de una persona en relación con la altura), que no podrá ser inferior a 18. Ello ha dejado fuera a cinco participantes, según diversos medios, y ha hecho que modelos de fama internacional renuncien a desfilar en Madrid.
La Pasarela Cibeles se celebra en los jardines del Buen Retiro de Madrid hasta el 22 de septiembre.
Terra/Reuters




