Pasarela Cibeles cierra con atrevimiento y diversión
2006-09-22 23:32:38 GMT
MADRID (Reuters) - Los diseñadores más jóvenes pusieron el viernes el punto final a la Pasarela Cibeles, atrayendo a un público diverso y distinto al de los días anteriores.
Kina Fernández tuvo el honor de poner el broche final al certamen con una colección que recupera el look más femenino de los años ochenta.
Presente en Cibeles desde 1999, Kina mostró unos diseños que moldean y definen una silueta esbelta con colores sobrios de fuertes contrastes. Una propuesta que hace de la elegancia algo sexy.
A primera hora de la concurrida tarde, Juana Martín siguió fiel a su moda con toques andaluces y esta vez presentó una colección llena de magia y seducción árabe.
La cordobesa ofreció una propuesta cargada de suntuosos trajes importados de Oriente, tejidos veraniegos como sedas, algodones o linos ornamentados, pintados y bordados.
La pasarela continuó con los diseños de María Lafuente, que invitó con su colección a traspasar las barreras personales, ofreciendo una colección que abusaba de escotes y transparencias.
Anke Schlder fue el siguiente, y con una inspiración en Pipiloti Rist y de musa Bimba Bosé, presentó una propuesta obsesionada con el cuerpo femenino con colores saturados y túnicas y vestidos con quemaduras que descubren la piel.
Tras coquetear con marcas clásicas como Lois brindándoles atrevidas colecciones, Carlos Díez llegó a Cibeles presentando una impresionante colección basada en medias camisas y pantalones con camisas.
El excéntrico bilbaíno vistió a sus modelos con pantalones con remaches como rodilleras o kilts y minishorts.
MAÑANA SERENA
Por la mañana, el diseñador mallorquín José Miró ofreció una colección que evocaba a una fantástica vida en el fondo del mar. Túnicas, vestidos semitransparentes o tejidos naturales y transparentes fueron algunas de sus propuestas.
Alma Aguilar optó por una colección que trasladaba a los años 40, un "déjà vu" caracterizado por vestidos delicados, gasa, seda, flores y rayas.
De vuelta a los 80, Carmen March se basó en dos conceptos como cuerpo y artificio para presentar una colección que ensalza el cuerpo femenino.
Vestidos de punto drapeados, adheridos al cuerpo, tejidos naturales como el popelín de algodón y colores grises, rosas y blancos consiguen darle forma a la idea de la mallorquina.
El madrileño Juanjo Oliva cerró la mañana con una propuesta muy divertida y fresca presentando minivestidos con polisón, colores variados, acompañados de pulseras y gargantillas.
Terra/Reuters




