Jack Palance murió a los 87 años.
A las audiencias cinematográficas les impactaba el rostro tosco del actor y su presencia corpulenta, y una voz tranquila y baja que lo hacía más escalofriante.
Su debut fue en la cinta "Panic in the Streets", de 1950, donde interpretó a un asesino llamado Blackie.
Luego de una cinta de guerra llamada "Halls of Montezuma", interpretó al apasionado amante que hostiga a Joan Crawford en "Sudden Fear", de 1952. El papel le valió su primera nominación al Oscar como mejor actor de reparto.
Al año siguiente, se llevó su segunda nominación cuando interpretó al gatillero Jack Wilson, que presiona a Alan Ladd a tener un duelo en el clásico de vaqueros "Shane".
El papel lo llevó a asentar su fama como el antagonista favorito de Hollywood, apareciendo como un renegado apache en "Arrowhead", Jack el Destripador en "Man in the Attic", Atila el Huno en "Sign of the Pagan" e incluso un opositor a Jesús en "The Silver Chalice".
Otras cintas importantes en su carrera incluyen "Kiss of Fire", "The Big Knife", "I Died a Thousand Deaths", "Attack!", "The Lonely Man" y "House of Numbers".
A 41 años de su debut cinematográfico, Palance se convirtió, hasta cierto punto, en una parodia de sí mismo. Su personaje en "City Slickers", Curly, todavía mantenía su aire de amenaza sobre las figuras de Crystal, Daniel Stern y Bruno Kirby, pero con un vuelco de comedia. Y Palance interpretaba su diálogo con precisión quirúrgica.
Aunque sus personajes muchas veces eran casi salvajes, en la vida real Palance era un hombre bien educado y que cuidaba su lenguaje. Sus principales pasatiempos eran la pintura, la poesía y la literatura.
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