Danza voluminosa cumplió 10 años de mostrar un arte singular
11/11/2006 - 17:43(GMT)
De formas redondeadas, con más de 100 kilos y plenos de actividad, los bailarines de la compañía "Danza Voluminosa" festejaron con una gala cultural su X aniversario, dispuestos a demostrarle al mundo que son capaces de cultivar el arte a pesar de los prejuicios sociales devenidos de sus extratallas.
Una decena de miembros del conjunto y algunos invitados especiales recrearon el viernes por la noche en el Teatro Nacional fragmentos de las obras exhibidas en esta década de existencia por el grupo.
Aunque sus movimientos son más concisos que los de los bailarines habituales, sin los espectaculares saltos sobre el escenario, los voluminosos aprovecharon las adiposidades del cuerpo para mostrar el sugestivo manejo de brazos y piernas.
"Es una actividad que mezcla arte y salud. Un proyecto también de corte terapéutico", dijo a la AP, Juan Miguel Mas el fundador de la compañía, su actual director y coreógrafo de varias de las obras presentadas.
Titulada "Por una Pluralidad Creativa y la Cultura de la Paz", la gala buscó romper en sus espectadores los esquemas convencionales sobre el género, por lo general considerado propio de esbeltas figuras.
Según Mas, los objetivos de su trabajo son hacer valer en la sociedad las potencialidades de la gente corpulenta y mantenerlas "activas como personas", capaces además de desarrollar sus potenciales artísticos.
El propio director salió enriquecido de la experiencia de estos largos años: "yo mismo como voluminoso he encontrado mi identidad y conseguido el respeto de los otros", reflexionó durante el ensayo general.
Con 41 años de edad, sorprendentemente ágil, Mas pesa unos 120 kilogramos que mueve con soltura arriba del escenario donde interpreta por ejemplo en la cual representa a un bebe gigante o un video en el cual realiza singulares evoluciones con música del compositor cubano Ernesto Lecuona, en pareja con la reconocida pintora isleña Zaida del Río.
Mientras se concentra para mostrar su arte, el bailarín Valentín Figueredo, ex cantante de ópera y director artístico del teatro Lírico no teme hablar de su situación.
"En principio los gordos somos tratados como si fuéramos minusválidos... el mundo está lleno de parámetros", expresó sin tapujos.
"Sin embargo también hay personas que no están enfermas y son voluminosas o con tendencia a engordar", advirtió el artista para quien no hay sin embargo que descuidar la salud para mejorar la calidad de vida.
Figueredo indicó que uno de los mayores problemas en la gente obesa suele ser "su falta de autoestima" pues "se miran al espejo y no se aceptan" y el sedentarismo, dos factores que se vuelven un círculo vicioso y a los cuales contribuye a poner un límite el ejercicio cotidiano y los ensayos de la compañía.
La obesidad es ampliamente reconocida como un elemento que incrementa el riesgo de enfermedades cardiacas, diabetes e hipertensión y puede ocasionar además sufrimiento emocional a la persona que la padece.
Terra/AP



