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El nombre de este remoto pueblo rumano significa "fango", y eso es lo que los enfurecidos locales le están arrojando al comediante británico Sacha Baron Cohen.
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Los residentes y las autoridades locales en esta deslucida aldea, a 140 kilómetros al noroeste de Bucarest, dijeron el martes que estaban horrorizados y humillados tras descubrir que su lamentable situación de pobreza y su simple modo de vida son ridiculizados en una película que está haciendo millones de dólares en la taquilla mundial.
"Pensamos que vinieron aquí a ayudarnos, no a burlarse de nosotros", dijo Dana Luca, de 40 años, mientras barría una calle manchada de estiércol junto a desgastadas casas de ladrillo y planchas de hierro corrugado.
"No tenemos nada aquí. No tenemos agua corriente. Ni siquiera podemos bañarnos", manifestó la mujer. "Somos gente pobre, pero somos gente".
Nicolae Staicu, líder de los 1.670 gitanos que a duras penas se ganan la vida en uno de los rincones más empobrecidos de Rumania, dijo que él y otros funcionarios se reunirían el miércoles con un defensor público para planificar una estrategia legal contra Cohen y la distribuidora de "Borat", 20th Century Fox.
La secuencia inicial de la cinta que muestra a Borat en su pueblo en Kazajstán se rodó en Glod.
Staicu acusó a los productores de haberle pagado a los locales apenas 3 ó 5 dólares, de engañar al pueblo haciéndole creer que la película sería un documental y de rechazar firmar contratos de filmación adecuados y atraer a campesinos fácilmente explotables a realizar actos de mal gusto.
Sólo cinco aldeanos tienen trabajo en un sanatorio cercano y en una cantera de piedra, dijo Staicu. El resto teje cestas, cultiva manzanas, peras y ciruelas, cosecha hongos en los densos bosques de los montes Cárpatos o cría unos cuantos pollos flacuchentos.
Sin calefacción de gas o agua corriente, la mayoría se calienta con hornos de leña y bebe agua de los pozos. Las carretas tiradas por caballos superan por mucho a los automóviles en calles sin pavimentar, y los perros sarnosos le gruñen a los extraños.
"Demandaremos porque no fueron honestos", aseveró Staicu. "Ellos no filmaron la realidad; realmente ya tuvimos suficiente".
Terra/AP