Santa Claus empieza a recibir cartas, sus duendes a responderlas
09/12/2006 - 22:24(GMT)
Santa Claus, Papá Noel y San Nicolás son algunos de los nombres con los que se conoce en el mundo hispanohablante al personaje mítico que cada Navidad trae regalos a aquellos niños que se portaron bien.
Santa Claus es un nombre tan conocido en inglés que los niños que le escriban ni siquiera necesitan poner dirección alguna en el sobre antes de depositarlo en el buzón postal.
Como todos saben que Santa Claus vive en el Polo Norte, sus cartas llegan por miles a una población con ese nombre en inglés, North Pole, en Alaska.
A pesar de su nombre, la ciudad en realidad está a unos 2.700 kilómetros al sur del verdadero polo norte de la Tierra. Eso no parece importarle a sus residentes, pues los postes de electricidad de la ciudad están pintados como bastones de dulce rayados y las calles tienen nombres como Santa Claus o Kris Kringle, un personaje similar, pero de inspiración germánica.
La oficina de correo de esta pequeña ciudad del interior de Alaska está recibiendo ya miles de cartas dirigidas al personaje más popular entre los niños durante esta época del año, incluyendo misivas sin dirección e incluso sin estampilla postal, que simplemente dicen "Santa".
El Servicio Postal hace la excepción con las cartas sin estampilla originadas en Estados Unidos y las envía de todos modos a la ciudad de North Pole. Según las cifras del año pasado, la oficina de correo de la ciudad recibió 120.000 cartas de 26 países, sin contar otras miles que llegaron sin dirección del remitente.
En el 2005, aquellos niños que sí incluyeron su dirección propia en la carta recibieron una contestación con un matasellos del Polo Norte. El esfuerzo de las autoridades locales comenzó hace décadas, para beneplácito de los niños de todo el mundo.
El volumen de cartas para una sola persona parece apabullante para una comunidad de apenas 1.600 residentes.
Gabby Gaborik es una de varias decenas de voluntarios que creen en la magia que representa "Santa" para los niños, así que abren canastas repletas de cartas, con hasta 12.000 de ellas al día.
En estos días, con un ritmo de 6.000 misivas diarias, los voluntarios están trabajando a marchas forzadas para enviar contestaciones impresas previamente a aquellos niños que incluyeron su propia dirección en el sobre.
"Intentamos mantener su mística, asi que firmamos como los duendes y los asistentes de Santa", agregó Gaborik.
Durante sus 10 años como "duende", Gaborik ha visto todo tipo de cartas. Hay niños que quieren los juguetes y artilugios más recientes que salen en televisión, pero también hay otros que piden milagros, como huérfanos que quieren que les devuelvan a su madre para Navidad o a su padre muerto, aunque haya sido un soldado estadounidense abatido en Irak.
Agregó que han muchos niños que dicen lo buenos que han sido durante el año. Algunas de las cartas incluyen un dólar para cubrir el costo de la estampilla de la contestación.
Gaborik dijo que hace tres años llegó una misiva que todavía le maravilla.
La carta llegó con un matasellos de Michigan, pero sin estampilla. Estaba dirigida a Santa Claus y no tenía ninguna dirección de remitente. En su interior había un giro postal de mil dólares y una nota anónima que decía: "Si usted es quien dice que es, entonces le dará buen uso a esto".
Carta de Santa Claus (en inglés):
Terra/AP



