La conductora
Siempre en la cresta de la ola, ya sea por ser nombrada la persona más divertida de EEUU o bajo el calificativo de "degenerada", Ellen DeGeneres llega como maestra de ceremonias a la septuagésima novena edición de los Oscar dispuesta, una vez más, a romper moldes.
Las expectativas son muchas ante el juego que puede dar el domingo con su incisivo humor esta comediante, actriz, presentadora y escritora nacida en 1958, que se define como "lesbiana, Acuario y vegetariana".
"Ellen DeGeneres nació para presentar los premios de la Academia", sentenció la productora de la gala, Laura Ziskin, al anunciar la designación el pasado septiembre.
"Hace falta alguien que pueda mantener la energía, la frescura y el dinamismo del acto y que a la vez sea, sin lugar a dudas, un gran artista. Ellen cumple con todos estos requisitos", remachó.
Ganadora de quince premios Emmy con su programa "The Ellen DeGeneres Show", la actriz cuenta con un currículo como presentadora que incluye en 2001 los Emmy, y en 1996 y 1997 los Grammy.
"Sencillamente, es deslumbrante", la ha definido Sid Ganis, presidente de la Academia de Hollywood.
Los monólogos humorísticos fueron la primera incursión de DeGeneres en el espectáculo, actividad que a comienzos de los 80 le valió ser proclamada la "persona más divertida de EEUU" en una competición impulsada por el canal Showtime.
Su eclosión llegó en 1994 como protagonista de la serie de la cadena ABC "These Friends of Mine", luego rebautizada como "Ellen".
El programa hizo historia en la televisión en 1997 cuando su personaje se proclamó lesbiana en un capítulo y la actriz agregó que ella también lo era.
Esa doble "salida del armario" en un programa de gran audiencia hizo que miles de homosexuales se congregaran para festejarla y el capítulo se viera en un 58 por ciento de los 97 millones de hogares del país, pero también le valió a DeGeneres furibundos ataques de quienes llegaron a motejarla como "Ellen Degenerada".
"Hay dos cosas que siempre quise hacer en mi vida. Una es presentar los Oscar, la otra era recibir una llamada de Laura Ziskin. Pueden imaginarse lo que escribí en mi diario ese día", confesó la artista tras anunciarse su designación para la ceremonia.
Terra/EFE

