Oscar 2007
También, muy cerca del teatro Kodak, permanece abierta al público la exhibición 'Meet the Oscars', en la que, si se llena de paciencia, un visitante puede no sólo levantar la estatuilla, sino fotografiarse con ella y dedicar su premio a quién quiera.
Curiosos, paparazzi y visitantes de todas partes
La atracción del Oscar es tan fuerte que por estos días la ciudad de Los Angeles recibe un gran número de visitantes que son capaces de cruzarse el país de este a oeste sólo para espiar el red carpet desde la vereda de enfrente.
Los turistas llegan deseosos de conocer las intimidades del Oscar y en especial de toparse con algun famoso y con suerte regresarse con autógrafo y foto.
Los idiomas no importan a la hora de hablar del Oscar y los nombres de los nominados se repiten por las calles de Hollywood con acentos de todas partes.
La emoción que no se va con los años
Así es. La fiesta del Oscar cumple este domingo 79 años y la trascendencia no envejece.
A pesar de que en los últimos años la audiencia televisiva ha caído, la atención sobre esta tradicional ceremonia está lejos de perderse.
Conformes o no con la elección de los ganadores, convencidos o no con el estilo de los famosos, el Oscar es un evento que está por encima de los resultados y que no pierde fuerza ni importancia.
Es, en definitiva, el premio más tradicional y famoso de la industria del cine americano y deben ser muy pocos los cineastas, productores y actores que puedan admitir nunca haber soñado con la preciada estatuilla, que a estas horas seguro le quita el sueño a los nominados.
Fuente: Terra.com/ Luciana Lamberto

