La fiesta del cine
Las nubes que se ciernen en el cielo y las estrellas del cine que empiezan a aparecer sobre el suelo centran todas las miradas en las horas previas a la ceremonia de los Óscar, cuya 79 edición arranca hoy en el teatro Kodak de Hollywood.
Según las previsiones meteorológicas, el día de hoy se preveía con nubes y claros y temperaturas de entre 20 y 9 grados centígrados, pero lo cierto es que lo que comenzó siendo una soleada mañana ha ido tornándose más gris a medida que pasaban las horas.
Los curiosos que ya toman posiciones en las inmediaciones del teatro tienen, pues, un ojo puesto en el cielo y otro en las aceras, a la espera de atisbar aunque sea durante unos segundos a los astros del cine que han comenzado a llegar para ultimar los ensayos de la gala televisiva con mayor audiencia mundial.
A las 09.00 hora local (17.00 GMT) ya había decenas de personas situadas ante las vallas de seguridad colocadas por la Policía angelina en todo el perímetro alrededor del centro comercial Hollywood & Highland, en el que se halla el teatro Kodak.
Los puestos más codiciados eran los situados en el cruce entre el bulevar Hollywood y la avenida Highland, en el que se encuentra el acceso a la famosa alfombra roja que desde las 17.00 horas (01.00 GMT del lunes), media hora antes del comienzo de la ceremonia, captará la atención de millones de telespectadores y al cual decenas de admiradores miran ya arrobados desde horas antes, cámara de fotos en ristre.
Sobre la propia alfombra roja la actividad era frenética, como en las gradas laterales que esta noche ocuparán un centenar de fotógrafos y más de 200 miembros de equipos televisivos.
"Hoy es un día realmente interesante para trabajar aquí. ¡Qué mujeres!", comentó a EFE un policía, fascinado por actrices y periodistas televisivas como la espigada rubia que, ataviada con un espectacular traje de noche fucsia, transmitía una crónica encaramada sobre unos cajones para que la cámara pudiera captar un gigantesco Óscar situado ante el teatro.
Como requiere en su normativa la Academia de cine de Hollywood, el brillo de la velada impone que no sólo actores y actrices luzcan sus mejores galas sobre la alfombra roja, sino también los reporteros que estarán en ella e incluso en la sala de prensa.
Por ello, era digno de verse hoy en la zona el trasiego de fotógrafos trajeados y camarógrafas con vestido largo y tacones, moviéndose de un lado a otro para comprobar si eran capaces de manejarse de tal guisa cargando una pesada cámara al hombro.
Alguno optó por el traje regional para la ocasión, como el fotógrafo presumiblemente escocés y de verde falda que pululaba de un lado a otro captando imágenes por doquier.
EFE


