En los Oscares se ha comprobado que la edad y la trayectoria en el fascinante mundo de la pantalla gigante no tienen relevancia para ser premiados con la codiciada estatuilla.
Este año los afortunados fueron Martin Scorsese y Jennifer Hudson, los dos con recorridos muy opuestos ganaron en las principales categorías muy codiciadas en el mundo del cine.
Scorsese a sus 64 años recibe su primer Oscar después de haber estado nominado 8 veces en años anteriores como mejor Director y escritor de guiones adaptados. Al recibir el Oscar el veterano cineasta estaba tan sorprendido que hasta mencionó la admiración que tenía del público al acercársele en las calles y expresarle su deseo de que ganara un Oscar.
Entre tanto Jennifer, quien saltó a la fama por su breve aparición en el realty show, 'American Idol', en el 2004; mencionó, al recibir el galardón de mejor actriz de reparto, que sólo tenía palabras de agradecimiento para su abuela quien también tenía la ilusión de ser cantante pero nunca lo logró.
La joven actriz protagonizó a Effie White, una talentosa cantante que por su peso es relegada a desempeñar un rol secundario en su grupo musical. Según Jennifer la entrega para personificar este papel fue total. 'Nunca me había dedicado tanto a un proyecto como lo hice a este', afirmó la actriz a la prensa después de recibir la estatuilla.
A pesar que Scorsese entrega su vida al realizar cada proyecto, él no tuvo la misma suerte que Jennifer. Faltaba la fórmula perfecta para que la Academia se decidiera a entregarle un Oscar. 'No estoy acostumbrado a ganar, sólo hago películas', indicó el cineasta a las periodistas en la sala de prensa de los Oscars.
Estos dos personajes vieron sus vidas mezclarse, al ser proclamados los mejores en su campo por la Academia de Cine más inportante del mundo. Sus sueños y metas ya no serán los mismos.
Terra/Claudia Arévalo






