ENFOQUE-Capital hippie Australia teme por su libertad
28/04/2007 15:07 (GMT)
Por Michael Perry
NIMBIN, Australia (Reuters) - El penetrante aroma a marihuana llena el aire afuera del Rainbow Café en Nimbin, la capital hippie de Australia, mientras su encargado se fuma un cigarrillo durante una pausa.
Al otro lado del camino "Hemp Embassy" o la "Embajada del Cáñamo" está atiborrada de clientes que inspeccionan pipas de agua y de las comunes, mientras unos pocos disfrutan de un cigarrillo de marihuana en una habitación lateral.
"Ey señor, ¿quiere algo de hierba?," dice una voz en una oscura esquina del Museo Nimbin, una laberinto cavernoso que cuenta el nacimiento hippie de la ciudad, luego del Festival Aquarius en 1973.
Puede que vender y fumar marihuana sea ilegal en Australia, pero en Nimbin sobre la fértil costa noreste, las autoridades extraoficialmente ignoran a quienes la consumen.
La reputación de Nimbin como lugar donde se fuma marihuana es internacional y autobuses llenos de jóvenes turistas extranjeros, demasiado jóvenes para haber visto alguna vez a un verdadero hippie, llegan todos los días para fumar o simplemente para deambular por los negocios de la ciudad.
"Nimbin es una ciudad de fumadores de marihuana," dice Andrew Kavasilas, presidente de la Cámara de Comercio de Nimbin, mientras le da una pitada a un cigarro dentro de su café.
Los hippies de Nimbin se están reuniendo en su café por un velorio y un par de mujeres canosas con caftanes y pantalones de algodón conversan mientras fuman marihuana, mientras que dos hombres que juegan ajedrez se arman un cigarrillo.
"Es una ciudad relajada y alternativa. Si encajas, encajas," dice Kavasilas, quien inspecciona la tarjeta de identificación de Reuters sobre la mesa y declara que sería buena para hacer filtros para sus cigarrillos.
NACIMIENTO DE NIMBIN
Nimbin era originalmente una ciudad lechera, ubicada sobre una cumbre rodeada de frondosos valles. En 1973 la ciudad estuvo al borde de ser cerrada cuando un grupo de estudiantes universitarios celebró el festival hippie Aquarius en un prado cercano.
Una abundancia de propiedades y tierras baratas, así como el prospecto de cultivar una potente marihuana en fértiles potreros, hizo que muchos hippies se instalaran y crearan una cultura alternativa.
En sus primeros años Nimbin luchaba por sobrevivir con el constante choque entre los hippies y las autoridades por cuestiones que tenían que ver con drogas, viviendas comunales no autorizadas y el medio ambiente.
Las tiendas pintadas de los colores del arco iris de Nimbin hoy en día, como el Bringabong, la Embajada del Cáñamo y el Café Rainbow, son parte de su patrimonio.
Las comunas de Nimbin, una de las cuales tiene más de 800 hectáreas, ahora cuenta con casas ecológicas de última generación. La Rainbow Power Company del pueblo exporta tecnología de generación alternativa de energía.
"Nimbin ha pasado de ser una aislada cultura alternativa deeste pueblo que funciona principalmente en base al turismo" dice Michael Balderstone, un ex corredor bursátil que llegó a Nimbin hace 20 años y ahora está a cargo de la Embajada del Cáñamo y hace lobby para la legalización de la marihuana.
Incluso avejentados hippies como Wavy Gravy, el maestro de ceremonias del festival Woodstock de 1969 en Estados Unidos, peregrinan a Nimbin.
Arrastrándose por la calle con bastón en mano y vistiendo una camiseta que rezaba por la abolición de la bomba atómica, Gravy dice admirar la sensación comunitaria.
Otros visitantes parecen estar simplemente confundidos al ver en las vidrieras libros como "Conversaciones con Dios," "La Anti gravedad y el Campo Unificado" y "El Universo Extra Dimensional."
VULNERABLE
Pero la actitud relajada de Nimbin para con las drogas la ha dejado en un estado de vulnerabilidad.
Hace cinco años ingresaron en Nimbin drogas duras como la heroína y el ICE, avivando la violencia especialmente entre sus jóvenes.
Los hippies de Nimbin se unieron a la policía en su arremetida contra las drogas pesadas y respaldaron la instalación de cámaras de circuito cerrado de televisión en la calle principal.
"La gente trabajó con la policía para erradicar las drogas peligrosas de la ciudad porque estaban viendo a sus hijos e hijas transitar un camino hacia la nada," dice Peter Robinson de la Inmobiliaria Nimbin Lifestyle.
Nimbin ha ganado la batalla contra los narcóticos duros, pero su reputación de tolerancia sigue atrayendo drogadictos y a gente con problemas mentales.
"Es como un campamento de refugiados para las personas que huyen de la guerra contra las drogas," dice Balderstone. "Esta es la última parada para las personas con problemas de salud mental. Ellos son aceptados aquí."
"Es como un problema para nosotros. Necesitamos terminar con muchas personas sin hogar y con problemas mentales," agrega.
La creencia de Nimbin de que la marihuana debería ser legalizada y estar regulara ya no es meramente un principio hippie. La marihuana es un negocio multimillonario y los padres temen que sus hijos estén mezclándose con criminales y puedan terminar en prisión por venderla a turistas.
"Muchas buenas familias se han ido de Nimbin por la venta callejera," dice Balderstone.
Pero muchos hippies temen que la mayor amenaza para el estilo de vida de Nimbin provenga del galopante desarrollo costero de Australia.
Las casas en la costa en la cercana bahía Byron cuestan más de 1 millón de dólares australianos, 830.000 dólares estadounidenses, y los promotores inmobiliarios están considerando los pintorescos valles y cumbres en torno a Nimbin, a una hora de auto desde la costa.
"Para atraer el desarrollo quieren desinfectar Nimbin y sacarnos de las calles," dice la hippie Elbereth Evenstal, mientras monta su puesto de joyas hechas a mano.
Muchos esperan que el inevitable crecimiento sea a pequeña escala y ambientalmente amigable, pero temen por su estilo de vida hippie. "Hemos sido libres por mucho tiempo. Sería una lástima si perdemos esta libertad," dice Balderstone.
(-Mesa de edición en español +56 2 4374406)
Terra/Reuters



