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Un método conveniente, aunque controversial, consiste en adquirir créditos de carbón por parte de los estudios y productores para compensar los gases de invernadero de sus actividades. Los créditos intentan contrarrestar la contaminación mediante la inversión en proyectos ambientalistas tales como plantar árboles o financiar la energía eólica.
Los estudios, como otras empresas, calculan sus emisiones y envían un cheque a uno de varios agentes que canalizan fondos a proyectos en diversas partes del mundo. El objetivo es volverse neutro al financiar actividades que reducen las emisiones.
La película "The Day After Tomorrow", de la Fox, y el documental de Al Gore, "An Inconvenient Truth", compensaron su contaminación en todo o en parte. "Evan Almighty", de los estudios Universal, donó fondos para plantar 2.000 árboles, suficiente para "reducir a cero" los gases de invernadero que produjo.
Los detractores de estas prácticas dicen que se trata de evitar la tarea ardua de reducir directamente la contaminación. Otros se preguntan si los pagos realmente van a proyectos que valen la pena.
"Si vas a manejar un enorme Hummer y después comprar compensaciones de carbono para mitigarlo, es como emborracharte los fines de semana y después lanzar billetes por la ventana de una reunión de Alcohólicos Anónimos creyendo que con eso vas a remediar algo", dijo Ed Begley hijo, un promotor de la conservación de energía desde mucho antes de que Al Gore lo pusiera de moda.
Terra/AP